“El Padrino” de trata de personas busca amparo en la Suprema Corte de Justicia
La estrategia legal de Juvenal “N”, alias “El Padrino”, identificado por autoridades federales como cabecilla de una red de trata de personas que operaba en el Bar Adelitas de Tijuana, Baja California, ha tomado un giro hacia el máximo tribunal del país. Su defensa ha promovido formalmente que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ejerza la facultad de atracción sobre el amparo en revisión 75/2025, alegando la existencia de un vacío interpretativo en materia de competencia territorial entre tribunales de apelación.
Argumentos legales y procedimiento judicial
El recurso fue presentado por el abogado Enrique Ambriz Avelar ante el Quinto Tribunal Colegiado del Décimo Quinto Circuito, con sede en Baja California. En el escrito, el representante legal sostiene que un juez de control actuó inicialmente bajo competencia temporal por urgencia y que, tras resolver la situación jurídica del imputado, se declaró incompetente y remitió el expediente a Tijuana.
La defensa alega específicamente que:
- El tribunal de alzada que conoció de la apelación no era territorialmente competente.
- El órgano de amparo omitió estudiar de manera exhaustiva este agravio procesal.
Búsqueda de criterio obligatorio y contexto del caso
El planteamiento jurídico busca que la Corte fije un criterio obligatorio sobre qué tribunal debe resolver apelaciones cuando el juez de primera instancia actuó por urgencia. Para ello, se invoca el artículo 107 de la Ley de Amparo y jurisprudencia relacionada con la facultad de atracción.
Este movimiento judicial ocurre en un contexto donde Juvenal “N” cuenta con una ficha roja de la Interpol, lo que implica una notificación internacional para su localización y captura con fines de extradición. Fuentes federales confirmaron que la orden de aprehensión en su contra permanece vigente, la cual ha logrado evadir con apoyo de autoridades de los tres órdenes de gobierno.
Vínculos con explotación sexual en Tijuana
La investigación que realiza la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) lo ubica como presunto operador principal de una estructura dedicada a la explotación sexual en la zona norte de Tijuana, particularmente en el establecimiento conocido como Adelitas. Este bar ha sido señalado repetidamente como centro de actividades de trata y prostitución forzada.
Es importante destacar que el recurso ante la Corte no suspende por sí mismo la ejecución de la orden de captura. Sin embargo, abre un frente legal que, de prosperar, podría retrasar actuaciones procesales clave en su contra.
Proceso administrativo y situación actual
En términos administrativos, la petición deberá ser valorada por el tribunal colegiado, que determinará si solicita o no la atracción del asunto al alto tribunal. Mientras tanto, el expediente sigue su curso normal. La orden judicial permanece activa y la cooperación internacional continúa en busca de su captura.
La disputa legal ahora no se centra en los hechos imputados –la presunta dirección de una red de trata de personas– sino sobre qué tribunal tiene la última palabra en esta fase del proceso. Mientras se desarrolla este debate jurídico, decenas de víctimas de prostitución forzada vinculadas a este caso continúan esperando justicia.
