El supercohete europeo Ariane 64, la versión más potente del Ariane 6 con cuatro propulsores, ha lanzado hoy 32 nuevos satélites que se integrarán a la constelación Leo de Amazon para proporcionar internet de alta velocidad desde una órbita terrestre baja.
Detalles del lanzamiento
El lanzamiento se produjo desde el puerto espacial de la Agencia Espacial Europea en la Guayana Francesa. Este es el séptimo vuelo del cohete Ariane 6 y el segundo con su configuración de cuatro propulsores, lo que le permite transportar casi 22 toneladas de carga, el doble que con dos motores.
Al igual que en el primer vuelo con esta configuración, realizado el pasado 12 de febrero, se utilizó una gran cofia de veinte metros de altura para alojar los 32 satélites. Estos se suman a más de 200 que ya están en órbita, formando parte de una batería que superará los 3.000 satélites.
Constelación Leo de Amazon
La constelación de satélites en órbita baja Leo (Low Earth Orbit) está diseñada para ofrecer banda ancha de alta velocidad en todo el mundo, compitiendo con Starlink de SpaceX. Está dirigida a empresas, hogares y áreas remotas sin acceso fijo a internet. Al estar en órbita baja, reducen significativamente el tiempo de respuesta en comparación con satélites tradicionales.
Los 32 nuevos satélites, anteriormente conocidos como Proyecto Kuiper, llegaron al puerto espacial de Kourou entre el 10 y el 12 de marzo. Luego se integraron en la cofia del lanzador Ariane 64, el cohete más potente de Europa, fabricado por Arianespace.
Desarrollo de la misión
La misión duró menos de dos horas, desde el despegue a las 8:58 GMT hasta la separación del último satélite. La órbita baja, entre 160 y 2.000 kilómetros, permite aplicaciones como observación terrestre, monitoreo ambiental y telecomunicaciones. Debido a la rápida velocidad orbital, se requiere una gran cantidad de satélites para cobertura continua.
Durante la misión se sucedieron con éxito todas las fases: despegue, separación de refuerzos, desecho del carenado, apagado de motores y liberación progresiva de los 32 satélites, que comenzó casi una hora y media después del despegue y duró unos veinte minutos.
Las imágenes en directo de Arianespace mostraron la satisfacción del equipo en la sala de control. El director ejecutivo David Cavailloles celebró el éxito de la misión y el funcionamiento del nuevo supercohete europeo.



