La NASA desvela la dieta espacial de Artemis II: un banquete de 189 platillos rumbo a la Luna
La misión Artemis II, cuyo lanzamiento está programado para este miércoles 1 de abril a las 14:45 horas (tiempo del Centro de México), no solo marca un hito en la exploración lunar, sino también en la gastronomía espacial. La NASA ha revelado el menú que alimentará a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen durante su travesía, un diseño meticuloso que combina nutrición, seguridad y practicidad en el entorno de microgravedad.
Un menú diseñado para sobrevivir en el espacio
La alimentación de los astronautas debe cumplir con requisitos estrictos: larga duración, seguridad alimentaria, valor nutricional y facilidad de consumo en condiciones de microgravedad. Además, es crucial minimizar migas o residuos que puedan interferir con los sistemas de la nave Orión, donde la tripulación viajará. La NASA ha priorizado alimentos que no comprometan la integridad de la misión, evitando riesgos como la contaminación o daños técnicos.
¿Qué incluye el menú de Artemis II?
Lejos de ser limitado, el menú ofrece una sorprendente variedad de 189 alimentos distintos y más de 10 tipos de bebidas, cuidadosamente seleccionados para satisfacer los paladares y necesidades energéticas de los astronautas. Entre los elementos destacados se encuentran:
- 43 tazas de café disponibles para mantener a la tripulación alerta.
- 58 tortillas, un alimento clave por su bajo riesgo de generar migas en el espacio.
- 5 tipos de salsas picantes para intensificar el sabor de las comidas.
- 5 productos de origen canadiense, reflejando la colaboración internacional en la misión.
Aunque no hay comida fresca debido a la falta de refrigeración en la nave Orión, el menú incluye una amplia gama de platillos:
Comidas principales y acompañamientos
- Pecho de res a la barbacoa
- Macarrones con queso
- Quiche de verduras
- Cuscús con nueces
- Brócoli gratinado, coliflor y ejotes picantes
- Calabaza mantequilla
Snacks y básicos
- Tortillas y pan plano de trigo
- Granola con arándanos
- Almendras y nueces de la India
- Ensalada de mango y fruta tropical
Bebidas
- Café y té verde
- Limonada y sidra de manzana
- Smoothie de mango y durazno
- Bebidas de desayuno (chocolate, vainilla y fresa)
- Cocoa y bebida de piña
Postres y condimentos
- Galletas, chocolate, pastel y pudín
- Almendras cubiertas de dulce y cobbler (postre tipo pay)
- Miel de maple, crema de chocolate y mantequilla de cacahuate
- Salsa picante, mostaza picante y mermelada de fresa
- Miel, canela y mantequilla de almendra
¿Por qué no llevan comida fresca?
En la nave Orión, la ausencia de refrigeración descarta los alimentos frescos. En su lugar, se utilizan opciones como alimentos listos para consumir, liofilizados (rehidratables), termoestabilizados e irradiados. Esto garantiza que la comida se conserve durante toda la misión sin comprometer la seguridad de la tripulación, manteniendo su valor nutricional y sabor.
Personalización y flexibilidad en la dieta
Antes del vuelo, los astronautas prueban y califican los alimentos, permitiendo armar un menú personalizado que se ajusta a sus preferencias y requerimientos nutricionales. Cada miembro de la tripulación cuenta con paquetes de comida organizados por días, otorgándoles cierta flexibilidad durante la misión. Este enfoque no solo mejora la moral, sino que también optimiza el consumo energético.
El equilibrio crucial en el diseño del menú
Diseñar el menú de Artemis II implicó equilibrar factores como nutrición, peso, volumen y seguridad dentro de una nave compacta y autónoma. Cada detalle, desde evitar migas hasta asegurar que los alimentos puedan prepararse fácilmente con agua o calor, fue considerado meticulosamente. La comida en el espacio no es solo una necesidad básica, sino una pieza clave para el éxito de la misión, influyendo en la salud física y mental de los astronautas.
Este menú innovador subraya los avances en la tecnología alimentaria espacial, preparando el camino para futuras exploraciones más largas, como las misiones a Marte. La NASA continúa demostrando que, incluso en el vacío del espacio, la gastronomía puede ser tanto funcional como reconfortante.



