Un nuevo artículo de opinión de expertos de la Universidad Jiao Tong de Shanghái (China) y de la Universidad de California Berkeley (Estados Unidos) ha puesto sobre la mesa un debate clave: ¿los robots humanoides reemplazarán a los trabajadores humanos para el año 2050? El análisis, publicado en la revista 'Science Robotics', recoge las posturas encontradas de investigadores y líderes de la industria sobre el futuro del trabajo.
El avance de la robótica humanoides
A medida que el progreso tecnológico y los avances en inteligencia artificial (IA) se aceleran, los robots humanoides se vuelven más capaces y cada vez más realistas. En este contexto, Hesheng Wang y sus colaboradores de la Universidad Jiao Tong de Shanghái analizaron los puntos clave de un debate plenario celebrado durante la Conferencia Internacional IEEE/RSJ sobre Robots y Sistemas (IROS) de 2025, realizada en China.
Durante la sesión, los panelistas argumentaron a favor y en contra de la afirmación de que en 25 años se lograría el progreso suficiente para que los robots eliminen los puestos de trabajo humanos. La mayoría de los expertos coincidió en que se necesita una investigación significativa antes de que los robots alcancen niveles de destreza humana para la manipulación fina. Sin embargo, hubo desacuerdo sobre el papel que desempeñarán los robots humanoides avanzados en el futuro.
Posturas a favor y en contra del reemplazo laboral
Algunos panelistas expresaron la opinión de que los robots son costosos y carecen de las habilidades sociales y la adaptabilidad de los humanos. Sugirieron que los robots humanoides impulsarán la colaboración y la productividad, en lugar de reemplazar a la fuerza laboral humana. Otros expertos propusieron que los robots son creadores de empleo, y que el aumento de la automatización abrirá oportunidades para trabajar junto a dispositivos humanoides.
Por otro lado, hubo quienes discreparon de la premisa de que los robots humanoides deban imitar las capacidades humanas. Plantearon que, en el futuro, los robots con inteligencia artificial se harán cargo de la mayoría de las tareas laborales, liberando a los humanos para que se dediquen a actividades más significativas.
Estudiantes del IPN desarrollan robot asistente
Mientras el debate global continúa, en México se han dado pasos concretos en el desarrollo de robots con fines asistenciales. A principios de mayo, se informó que estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) diseñaron un robot asistente para apoyar a personas con discapacidad motriz en extremidades inferiores.
El prototipo fue construido desde cero por alumnos de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA). Representa un avance significativo en la creación de soluciones accesibles dentro del país. El proyecto fue desarrollado por los estudiantes Arturo Ernesto Negrete Pérez, Daniel Manuel Osorio Gómez y Erick Yuliel Zaragoza López, quienes apostaron por crear un sistema funcional que permita a usuarios con movilidad limitada manipular objetos cotidianos sin necesidad de asistencia constante.
“Vimos la posibilidad de contribuir con un sistema 100 por ciento hecho en México, con la integración de varias metodologías aprendidas en la carrera”, explicó Negrete, líder del proyecto, al subrayar el carácter integral del desarrollo. El robot está diseñado para recoger y transportar elementos como medicamentos, libros o vasos, tareas que, aunque simples, pueden representar un desafío significativo para personas con limitaciones físicas en las piernas.
Características técnicas del robot
El cuerpo del robot se compone de una estructura rectangular construida con perfil de aluminio en forma de “V”, lo que le otorga estabilidad frente a impactos y capacidad para sortear pequeños desniveles. Este diseño permite que el sistema no solo sea resistente, sino también funcional en entornos domésticos reales.
Uno de los elementos clave es su sistema de ruedas omnidireccionales, que le permite girar sobre su propio eje y desplazarse en cualquier dirección sin necesidad de maniobras complejas. Esta característica es fundamental para operar en espacios reducidos, como habitaciones o pasillos. El sistema integra dos subsistemas principales: un módulo móvil para el desplazamiento y un brazo robótico tipo Scara equipado con una garra, capaz de sujetar objetos a una altura de entre 60 centímetros y un metro, rango definido a partir de estándares de mobiliario convencional.



