Google defiende a YouTube en juicio por presunta adicción infantil en Los Ángeles
En un juicio histórico que podría sentar un precedente legal para cientos de casos similares, Google ha presentado su defensa ante un tribunal civil en Los Ángeles, argumentando que su plataforma YouTube no fue diseñada intencionalmente para generar adicción en niños. El abogado de la empresa, Luis Li, declaró ante un jurado de 12 personas que YouTube no busca volver adicta a la gente más de lo que lo estarían a actividades como leer buenos libros o aprender cosas nuevas.
Acusaciones y defensa en el segundo día de audiencias
El martes, durante el segundo día de las audiencias, la defensa de Google respondió a las acusaciones presentadas el lunes por el abogado de la demandante, Mark Lanier, quien acusó a Google y a Meta, matriz de Facebook e Instagram, de manipular deliberadamente los cerebros de los niños para volverlos adictos. Li negó estas afirmaciones, señalando que YouTube no intenta "meterse en tu cerebro y reconfigurarlo". Además, mencionó comunicaciones internas de directivos que, según él, muestran un enfoque en la calidad de los contenidos sobre su viralidad, argumentando que la popularidad surge de las recomendaciones de usuarios, no de acciones directas de la empresa.
La demanda se centra en el caso de Kaley G. M., una mujer de 20 años que alega haber sufrido daños mentales graves, incluyendo depresión, ansiedad y trastornos de la imagen corporal, debido a una adicción a las redes sociales durante su infancia. Li cuestionó esta definición, afirmando que no hay adicción a YouTube, respaldado por declaraciones de la propia demandante, su médico y su padre.
Contexto legal y acuerdos previos
Este juicio se enmarca en un creciente escrutinio regulatorio y científico sobre el impacto de las plataformas digitales en menores. Inicialmente, TikTok y Snapchat también enfrentaban acusaciones similares, pero optaron por llegar a acuerdos extrajudiciales confidenciales con la presunta víctima. Los demandantes en este caso, y en otros similares, cuestionan el diseño algorítmico de las redes sociales, acusándolo de fomentar un consumo compulsivo de contenidos y ser negligente y nocivo.
Esta estrategia legal recuerda a la utilizada con éxito contra la industria tabacalera en las décadas de 1990 y 2000. El resultado de este juicio podría establecer un precedente importante en materia de responsabilidad civil para los operadores de redes sociales, especialmente en cómo se regulan sus algoritmos y funciones de personalización.
Evidencia científica y datos relevantes
En mayo de 2023, el Cirujano General de Estados Unidos, Vivek Murthy, publicó un aviso oficial advirtiendo que no hay evidencia suficiente para garantizar la seguridad de las redes sociales para niños y adolescentes, citando estudios que vinculan un uso intensivo con mayores tasas de depresión y ansiedad. Datos del Pew Research Center (2023) indican que el 95% de los adolescentes estadounidenses tiene acceso a un teléfono inteligente y el 46% afirma estar en línea "casi constantemente".
Además, documentos internos de Meta divulgados en 2021, conocidos como Facebook Papers, revelaron que la propia empresa identificó efectos negativos de Instagram en la salud mental de adolescentes, especialmente en niñas. Aunque YouTube sostiene que no es una red social en sentido estricto, cifras oficiales muestran que más del 25% de sus usuarios globales son menores de 18 años, y su sistema de recomendaciones algorítmicas es responsable de más del 70% del tiempo de visualización, un punto clave en los litigios actuales.
El juicio continúa en Los Ángeles, con posibles implicaciones significativas para la industria tecnológica y la protección de menores en el entorno digital.