Meta, la empresa matriz de Instagram y Facebook, enfrenta desde este miércoles un juicio en Estados Unidos por acusaciones de que sus plataformas fueron diseñadas deliberadamente para generar adicción en menores. La coalición de fiscales de una treintena de estados busca demostrar ante la justicia federal que la compañía con sede en Menlo Park violó la ley al priorizar la retención de usuarios jóvenes sobre su bienestar.
El caso, que se lleva a cabo en el tribunal federal de Oakland, cerca de San Francisco, comenzó con la selección del jurado. La jueza Yvonne Gonzalez Rogers interrogó a los potenciales jurados sobre sus opiniones acerca de Meta, si tienen cuentas en Facebook e Instagram y si creen que las redes sociales son responsables de problemas de salud mental. La magistrada señaló que el rol del jurado será consultivo y que ella tomará la decisión final.
Un caso similar al de la industria tabacalera
El jurista Vincent Joralemon, del centro de derecho y tecnologías de la Universidad de Berkeley, comparó este proceso con las demandas contra la industria del tabaco en los años noventa. "Se parece mucho al de la industria del tabaco de los años noventa", explicó, destacando que lo que se cuestiona son las prácticas comerciales de las redes sociales, al igual que en aquellos casos se cuestionaron las estrategias de las tabacaleras que terminaron en pagos récord y restricciones a la publicidad dirigida a menores.
Las audiencias comenzarán el 18 de agosto y se desarrollarán durante seis semanas, hasta finales de septiembre. El veredicto se conocerá probablemente a principios de octubre. La jueza Gonzalez Rogers presidirá el proceso, y aunque el jurado tendrá un papel consultivo, su recomendación podría influir en la decisión final.
Exigencias y modificaciones a las plataformas
Los fiscales generales de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey lideran la acusación en nombre de una treintena de estados que iniciaron acciones legales en 2023. Buscan demostrar que Meta hizo deliberadamente que Facebook e Instagram fueran adictivos para los niños, y exigen importantes modificaciones y restricciones en el funcionamiento de estas plataformas para menores.
Además, reclaman hasta 1.4 billones de dólares en sanciones, una cifra cercana a la capitalización bursátil de Meta, que superó los 1.5 billones de dólares el viernes. Sin embargo, es poco probable que se alcance semejante monto. En julio, la jueza calificó esta estimación de "irrazonable", aunque también dijo que la propuesta de Meta de 4 millones de dólares no es "ni siquiera un tirón de orejas", según el medio jurídico Law360.
Meta, por su parte, "discrepa firmemente de estas acusaciones" y está "segura de que las pruebas demostrarán nuestro compromiso de larga data con el apoyo a los jóvenes", dijo un portavoz de la compañía a la AFP.
Riesgo reputacional y precedentes recientes
El dinero no es el mayor problema de Meta si pierde el caso. "El gran problema aquí es el daño reputacional" y la posibilidad de verse obligada a realizar cambios importantes, dijo Joralemon. El director ejecutivo y fundador de Meta, Mark Zuckerberg, figura entre los testigos estrella que la acusación planea llamar al estrado. También declaró hace seis meses en otro caso celebrado en un tribunal de Los Ángeles.
Meta ya fue condenada dos veces este año: primero a pagar 6 millones de dólares, solidariamente con YouTube, a una adolescente de Los Ángeles; y después a casi 1.000 millones de dólares en multas y reparaciones en el estado de Nuevo México. Estos precedentes podrían influir en el desarrollo del juicio actual.
El juicio, que se extenderá hasta finales de septiembre, podría sentar un precedente importante para la regulación de las redes sociales en Estados Unidos, y la decisión final se espera para principios de octubre.



