Apolo 17: El Epílogo Lunar de 1972 y el Preludio de Artemis II
La exploración lunar está a punto de renacer con fuerza. Este miércoles 1 de abril, se abre la primera ventana de lanzamiento para la misión Artemis II, el primer viaje tripulado hacia la Luna en casi 54 años. En esta travesía, cuatro astronautas, incluyendo a la primera mujer en una misión lunar, sobrevolarán el satélite natural a bordo de la nave Orion, como parte de las pruebas cruciales para un futuro alunizaje. La NASA ha mantenido actualizaciones constantes sobre este lanzamiento, que ha enfrentado múltiples retrasos por fallas en los sistemas, pero el despegue parece inminente, marcando el inicio de una nueva era en la conquista del espacio.
El Último Capítulo: Apolo 17 en Diciembre de 1972
Este regreso ocurre más de medio siglo después de la última misión que llevó humanos a la Luna. Fue en diciembre de 1972 cuando el Apolo 17 cerró el histórico programa Apolo, convirtiéndose en la última ocasión en que astronautas pisaron la superficie lunar. La tripulación, compuesta por Eugene Cernan como comandante, Harrison Schmitt como piloto del módulo lunar, y Ronald Evans como piloto del módulo de mando, protagonizó una de las expediciones más ambiciosas de la época. Realizaron estancias prolongadas en la superficie, recorridos con el vehículo lunar y recolectaron más de 110 kilogramos de muestras, estableciendo un récord en la exploración científica.
Preparación Intensiva y Selección del Sitio de Alunizaje
Antes de convertirse en la última misión tripulada a la Luna, el Apolo 17 pasó por una fase de preparación sin precedentes. En febrero de 1972, la NASA eligió la región de Taurus-Littrow, ubicada en el borde del Mare Serenitatis, como sitio de alunizaje, seleccionado por su alto valor geológico para obtener muestras antiguas y recientes. La tripulación inició un entrenamiento intensivo enfocado en la exploración científica, realizando prácticas en zonas de Estados Unidos y Canadá, como Hawái, Montana, Arizona y Ontario, donde simularon condiciones similares a las lunares.
- Estudiaron formaciones volcánicas, cráteres y terrenos extremos.
- Practicaron el uso del Vehículo Lunar Explorador (LRV) y simulaciones de caminatas espaciales.
- Realizaron instalación de instrumentos científicos y maniobras de acoplamiento entre módulos.
En paralelo, en el Centro Espacial Kennedy, se trabajó en el ensamblaje del cohete Saturno V, completando su integración y realizando pruebas clave para garantizar su funcionamiento. En los días previos al lanzamiento, la tripulación participó en simulaciones finales y ensayos de emergencia, dejando todo listo para cerrar una era gloriosa.
El Despegue Histórico y el Viaje a la Luna
La cuenta regresiva comenzó el 5 de diciembre de 1972, pero una falla en la presurización del tanque de oxígeno obligó a detener la secuencia. Tras resolver el problema, la misión despegó el 7 de diciembre a las 00:33 horas desde la plataforma 39A, en el primer lanzamiento nocturno del programa Apolo. El Saturno V elevó a la tripulación hacia el espacio, y tras 2 minutos y 41 segundos, se separaron las etapas. La nave entró en una órbita de estacionamiento y, tres horas y 12 minutos después, se realizó el encendido de inyección translunar rumbo a la Luna. Durante el trayecto, la tripulación acopló el módulo lunar Challenger y realizó correcciones de trayectoria, experimentos y observaciones científicas.
El Último Alunizaje y las Actividades en la Superficie
El 11 de diciembre, durante la órbita 12, Eugene Cernan y Harrison Schmitt se separaron del módulo de comando America, mientras Ronald Evans permanecía en órbita. El módulo lunar inició un descenso controlado, y tras identificar referencias en el terreno, aterrizó suavemente en Taurus-Littrow. Cernan reportó: “¡Bien, Houston, el Challenger ha aterrizado!”. Durante 75 horas en la superficie, realizaron tres excursiones lunares que sumaron más de 22 horas de actividad extravehicular, recolectando 254 libras de muestras, recorriendo la superficie con el vehículo lunar y desplegando instrumentos científicos que continuaron enviando información tras su partida.
El Regreso a la Tierra y el Legado del Apolo 17
El 14 de diciembre, Cernan y Schmitt encendieron el motor de ascenso para despegar y reunirse con Evans en órbita. Tras el acoplamiento, el módulo lunar fue desechado e impactó de forma controlada contra la superficie lunar. El 17 de diciembre, el Apolo 17 encendió su motor principal para salir de la órbita lunar e iniciar el regreso a la Tierra. Finalmente, el 19 de diciembre de 1972, el módulo America reingresó a la atmósfera terrestre y amerizó en el océano Pacífico, siendo recuperado por la Marina de Estados Unidos. El Apolo 17 marcó el final del programa Apolo y la última vez que el ser humano pisó la Luna, un logro que permanece como uno de los mayores hitos en la exploración espacial, ahora revitalizado con la próxima misión Artemis II.



