Apolo vs Artemisa: El Cambio de Paradigma en la Carrera Lunar
Estados Unidos logró llevar humanos a la Luna el 20 de julio de 1969, hace casi 57 años, como parte del Programa Apolo. Sin embargo, resulta complicado explicar por qué el actual Programa Artemisa ha enfrentado múltiples complicaciones y retrasos para repetir esa hazaña. En entrevista con Unotv.com, el Dr. Gustavo Medina Tanco, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, aclaró que la dificultad no radica en la falta de capacidad técnica, sino en un cambio de paradigma fundamental.
De la Geopolítica a la Viabilidad Económica
Mientras que en los años 60 el objetivo era puramente geopolítico, con la Guerra Fría como telón de fondo, hoy se busca que cada misión sea económicamente viable para el sector privado. En la era del Apolo, el costo no era un impedimento porque el éxito simbolizaba el poderío militar y tecnológico de una nación sobre otra. Actualmente, el desafío es construir un sistema que permita viajes recurrentes sin los presupuestos ilimitados que caracterizaron a ese período histórico.
El Dr. Medina Tanco destacó que, en aquel entonces, se hizo un esfuerzo descomunal y se utilizó todo el dinero necesario para ganar la carrera. “Cuando son cuestiones de guerra el dinero es lo de menos, lo que importa es el objetivo final. Entonces el costo no era realmente un problema”, afirmó. A diferencia de aquel esfuerzo gubernamental, hoy las agencias espaciales buscan ser eficientes y han dejado de ser los únicos actores en el tablero.
El Reto de la Eficiencia y la Competencia Global
La transición hacia el llamado “Nuevo Espacio” implica que las empresas ahora deciden qué servicios ofrecer y cómo ejecutarlos. Hacer que el espacio sea barato es mucho más complejo que simplemente lanzar un cohete impulsado por el fervor nacionalista de antaño. El especialista explicó que las empresas buscan reducir costos hasta 100 veces, lo que obliga a llevar la tecnología a límites nunca antes vistos. “Lo que es complicado es que se lo está haciendo eficiente. Se está haciendo barato. Eso es lo que cuesta tiempo y lo que cuesta esfuerzo”, señaló.
Desde la perspectiva del Dr. Medina Tanco, la búsqueda de rentabilidad es lo que ralentiza los procesos, pues cada pieza debe ser financieramente sostenible a largo plazo. Aunque el espíritu comercial domina, advirtió que la geopolítica ha regresado con fuerza en los últimos años al sector. El programa Artemisa, liderado por EE.UU., compite ahora contra un avance silencioso pero constante por parte de China. “Estados Unidos tiene miedo de que China se vuelva la potencia hegemónica en algo tan importante como es la Luna en este contexto civilizacional”, expresó.
Similitudes y Aprendizajes entre los Programas
El Dr. Gustavo Medina Tanco también explicó las equivalencias de ambos programas espaciales para detallar la razón principal por la que Artemisa II no alunizará. Dicha misión es equivalente a la Misión Apolo 8, la cual fue preparativa antes de que Apolo 11 pudiera alunizar. En el caso de Artemisa, la segunda misión está pensada para que los astronautas hagan el viaje, validen que el traslado es viable, comprueben que los sistemas funcionen y, posteriormente, se hagan más misiones antes de alunizar.
“Artemisa 2 es Apolo 8, esencialmente, es necesaria. Es llevar esta gente hasta ahí, no alunizar porque es sumamente complejo, pero que le de la vuelta y volver, además de probar todo. Estás repitiendo, en forma más compacta, eso”, señaló. Hasta el momento, la NASA estima que el lanzamiento de Artemisa II sea el 1 de abril o en una fecha cercana en caso de que todo salga de acuerdo con los planes.
Posteriormente, se estimaba que Artemisa III fuera la misión con la que los humanos llegarían a la superficie de la Luna; sin embargo, la idea de la NASA cambió completamente. De acuerdo con el especialista de la UNAM, el cohete Orión que llevará a los astronautas a la Luna se ha lanzado poco, por lo que el equipo de la NASA no ha podido aprender lo suficiente de su propia nave para lanzarla a la superficie lunar. “Estamos en Artemisa II haciendo lo que Apolo 8, es decir, cuando se hicieron las misiones Apolo en el cohete Saturno, se lanzaba mucho, cuando lanzas frecuentemente el cohete aprendes todos los problemas, procedimientos y conoces todos los defectos y los puedes arreglar”, explicó.
En este sentido, reprochó que la última vez que se lanzó el módulo de Orión fue en Artemisa I, es decir, en diciembre de 2022, hace casi cuatro años. Por otro lado, Artemisa III se lanzaría en 2028. “Lo estás lanzando casi cada tres años y no aprendes”, remató. Por esta razón, la NASA sí lanzará la tercera misión, pero sin astronautas. El objetivo es ir a la órbita de la Tierra, hacer maniobras, tratará de conectarse con los módulos de alunizaje y, hasta 2028, se ejecutaría dos lanzamientos con alunizaje previsto.
La primera misión se haría a inicios de 2028 y la segunda se tiene contemplada para finales de año. “Estarías mandando casi que una Artemisa por año para acelerar ese proceso de aprendizaje”, celebró el Dr. Gustavo Medina Tanco. Desde la perspectiva del experto, Artemisa III sería una especie de equivalente a las misiones Apolo 9 o 10, las cuales fueron el preámbulo directo antes de la alunización del Apolo 11. “Eso es lo que estaría haciendo, se está tratando de reproducir eso otro, y esos vuelos los necesitas para comprender esa tecnología. Estas cosas no están en los libros, hay que construirlas, probarlas y hay que fallar. Aprender de los errores”, señaló.
Este análisis subraya cómo la evolución de la exploración lunar refleja cambios profundos en prioridades tecnológicas, económicas y políticas a nivel global.



