Artemis II logra despliegue exitoso de microsatélites CubeSats en órbita terrestre
La NASA confirmó este viernes 3 de abril de 2026 que los cuatro pequeños satélites, conocidos como CubeSats, que viajaban a bordo de la misión tripulada Artemis II fueron desplegados con éxito en la órbita terrestre. Este hito se produjo antes de que la cápsula Orión se encaminara hacia la Luna, marcando un avance significativo en la exploración espacial internacional.
Detalles de los microsatélites desplegados
La tripulación de la nave Orión, que se dirige a la cara oculta de la Luna, transportaba cuatro CubeSats desarrollados por Argentina, Corea del Sur, Alemania y Arabia Saudita. Lakiesha Hawkins, administradora asociada de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración (ESDMD) de la NASA, explicó en una conferencia de prensa que el despliegue se realizó "con éxito" y de acuerdo al cronograma previsto por la agencia espacial.
La NASA pudo establecer comunicación positiva con los transmisores espaciales de Argentina y Arabia Saudita, confirmando el funcionamiento de estos dispositivos. En particular, el microsatélite argentino, bautizado como Atenea, fue desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en colaboración con instituciones científicas y tecnológicas del país.
Este aparato, de 30 por 20 centímetros, tiene como objetivo obtener datos y comunicarse a una distancia de 70 mil kilómetros de la Tierra con las estaciones terrenas de la CONAE ubicadas en las provincias de Tierra del Fuego (sur) y Córdoba (centro).
Avances de la misión Artemis II
La nave Orión abandonó la órbita terrestre el jueves 2 de abril y comenzó su recorrido hacia la Luna, convirtiéndose en la primera misión tripulada en alcanzar la órbita del satélite natural en más de medio siglo. Para este viernes, la cápsula se encontraba a 160 mil kilómetros de la Tierra, un hito que posiciona a los cuatro astronautas de Artemis II como los primeros seres humanos en salir de la órbita de nuestro planeta desde la tripulación del Apolo 17 en 1972.
Este despliegue de microsatélites no solo demuestra la capacidad de colaboración internacional en el espacio, sino que también abre nuevas oportunidades para la investigación científica y tecnológica desde la órbita terrestre. La misión Artemis II continúa su trayecto hacia la Luna, con expectativas de aportar valiosos datos para futuras expediciones espaciales.



