En un entorno empresarial donde la promesa de optimización suele quedarse en el discurso, la ingeniera industrial Najarit Yuqueiby Aquino Chamun ha construido, durante más de una década, un enfoque que prioriza la ejecución por encima de la teoría. Su trabajo, documentado a través de casos, métricas y registros operativos, da forma a lo que hoy se conoce como la Metodología Aquino, un sistema aplicado en distintos países de Latinoamérica y Estados Unidos bajo estándares como ISO 9001, ISO 14001 y ISO 45001.
Implementación práctica en planta y campo
Lejos de planteamientos abstractos, su metodología se implementa directamente en planta y en campo, con herramientas diseñadas para equipos de operaciones, calidad, seguridad y cadena de suministro. Manuales por proceso, protocolos técnicos, matrices de riesgo y listas de verificación forman parte de un sistema que no solo define qué hacer, sino cómo medirlo. En este esquema, cada acción queda registrada y cada resultado puede ser auditado.
“Trabajo con ejecución verificable. Defino responsables, controles y cadencia. Cierro con evidencia en bitácoras, KPIs y auditorías internas”, explica Aquino, quien ha enfocado su carrera en reducir la brecha entre la planeación estratégica y la operación diaria.
Diagnóstico integral y estandarización
La estructura de intervención que propone inicia con un diagnóstico que combina factores humanos y técnicos. Se analizan roles, cultura organizacional y puntos de fricción, al mismo tiempo que se identifican fallas de control y brechas de proceso. A partir de ahí, se establecen rutas de decisión claras y responsables definidos, lo que permite avanzar hacia una estandarización operativa basada en procedimientos aplicables al día a día.
Integración de inteligencia artificial
Uno de los elementos distintivos de su enfoque es la integración de inteligencia artificial en tareas de control y seguimiento. A través de indicadores tempranos y detección de anomalías, la metodología permite anticipar desviaciones y activar protocolos de respuesta en tiempo real. Esta capa tecnológica no sustituye la operación humana, sino que la complementa con trazabilidad y soporte en la toma de decisiones.
Resultados documentados en múltiples áreas
Los resultados, según los registros documentados, se sostienen en evidencia verificable. En un caso enfocado en inventario y ventas, la implementación logró reducir en un 60 por ciento la tasa de error por orden y mejorar en un 40 por ciento el tiempo de procesamiento, con un impacto económico anual estimado en 35 mil dólares. Los datos se respaldan con reportes de retrabajo, indicadores de ciclo y registros de inventario.
En el ámbito de seguridad y capacitación, otro caso reporta una disminución del 40 por ciento en incidentes laborales, acompañado de un programa de formación que alcanzó a 47 empleados, con registros detallados por sesión. En eficiencia operativa, los resultados apuntan a un ahorro del 35 por ciento en costos y un incremento del 30 por ciento en eficiencia general, documentado mediante auditorías y reportes internos.
El área de servicios y atención al cliente también forma parte de este esquema. Con rediseño de flujos y uso de CRM, se reporta una mejora del 20 por ciento en tiempos de respuesta, un aumento del 25 por ciento en satisfacción y retención, y una reducción del 40 por ciento en incidentes operativos. Cada uno de estos indicadores cuenta con respaldo en registros de tickets, encuestas y listas de auditoría.
Cultura de prevención y disciplina
Más allá de los números, la metodología plantea una cultura de prevención y disciplina de seguimiento. Protocolos de revisión, auditorías periódicas y una cadencia definida de acciones correctivas forman parte del sistema de sostenimiento. Cada proceso tiene un responsable asignado y cada control cuenta con evidencia documentada, lo que permite mantener la consistencia en el tiempo.
Gira técnica y obras publicadas
Durante el primer trimestre de 2025, Aquino llevó este modelo a una gira técnica por seis ciudades de Estados Unidos, donde compartió materiales de implementación y criterios de ejecución con equipos operativos. A lo largo de su trayectoria, reporta ahorros acumulados superiores a 1.3 millones de dólares, calculados con base en indicadores de costo, retrabajo e incidentes. Además, más de 12 mil personas han participado en sus programas de capacitación, con registros por evento y periodo. Este enfoque también ha sido trasladado al ámbito editorial con la publicación de su libro Innovación en Seguridad Industrial, donde documenta principios de implementación técnica y ejecución operativa.
En una industria donde la eficiencia suele medirse en promesas, el trabajo de Najarit Aquino propone una narrativa distinta: la de procesos que dejan rastro, decisiones que se documentan y resultados que pueden ser verificados.



