La cantante estadounidense Britney Spears, ícono del pop, fue acusada este jueves de conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas, según informó la fiscalía del condado de Ventura. Esto ocurre casi dos meses después de que fuera detenida en una carretera cerca de su casa en California.
Detalles de la acusación
La denuncia presentada por la fiscalía no especifica qué tipo de droga tenía en la sangre. La audiencia está programada para el lunes en un tribunal del condado de Ventura, donde reside la artista. Spears no está obligada a asistir y podría ser representada por su abogado, ya que se trata de una “infracción menor”, indicó la fiscalía en un comunicado.
La detención de Britney Spears
De 44 años, la intérprete de “Oops!… I Did It Again” fue detenida la noche del 4 de marzo y liberada a la mañana siguiente. Uno de sus representantes calificó el episodio como “incidente lamentable y totalmente inexcusable”. Semanas después, se supo que la cantante ingresó voluntariamente a rehabilitación.
La fiscalía señaló que Spears podría evitar la cárcel si acepta un acuerdo de culpabilidad. Esta medida es habitual en casos sin antecedentes penales, sin heridos, con un nivel bajo de alcohol en sangre y con acusados que acuden a rehabilitación. El acuerdo podría implicar una declaración de culpabilidad por conducción temeraria bajo los efectos de drogas y alcohol, con libertad condicional por 12 meses, asistencia a un curso de seguridad vial y el pago de una multa.
Antecedentes de la cantante
En sus memorias publicadas en 2023, Britney Spears afirmó que nunca consumió drogas duras y que no tenía un problema con el alcohol, aunque admitió tomar Adderall, un medicamento para el trastorno de atención que pertenece a la familia de las anfetaminas.
Tras una crisis nerviosa en público en 2007, Spears fue puesta bajo la tutela legal de su padre, Jamie Spears, quien controlaba su dinero y su vida personal, incluso mientras ella seguía dando conciertos. La cantante luchó legalmente contra su padre para terminar la tutela, que fue disuelta por un tribunal de Los Ángeles en 2021, tras el gran apoyo público del movimiento “Liberen a Britney”.



