Una vivienda construida a principios del siglo 20 en la colonia Roma de la Ciudad de México fue sometida a una reinvención integral que respeta su esencia histórica mientras incorpora elementos modernos y sustentables. El proyecto, liderado por el despacho de arquitectura Taller de Arquitectura, logró fusionar la estructura original de ladrillo y madera con espacios abiertos, iluminación natural y sistemas eficientes de energía.
Conservación y modernidad
Los arquitectos decidieron preservar la fachada y los muros de carga originales, así como los pisos de madera y las vigas de acero que datan de 1920. En contraste, se abrieron nuevos vanos para conectar el interior con un jardín interior, se instalaron ventanas de piso a techo y se añadió una azotea verde que contribuye al aislamiento térmico y la captación de agua pluvial.
Detalles del diseño
El interior se organiza en torno a un patio central que funciona como pulmón de la casa. La cocina y la sala están integradas en un espacio diáfano, mientras que los dormitorios se ubican en la planta alta, con vistas al jardín. Los materiales utilizados incluyen concreto aparente, acero corten y madera recuperada de la demolición parcial. Cada elemento fue seleccionado para minimizar el impacto ambiental y maximizar la eficiencia energética, con paneles solares en la azotea y un sistema de recolección de aguas grises.
- Fachada original de ladrillo y cantera restaurada.
- Azotea verde con plantas nativas y sistema de riego por goteo.
- Iluminación LED y sensores de movimiento en todas las estancias.
- Mobiliario diseñado por artesanos locales con materiales reciclados.
Un ejemplo de arquitectura sustentable
El proyecto no solo actualiza la vivienda para el siglo XXI, sino que también sirve como modelo de cómo integrar la sostenibilidad en edificaciones históricas. Los arquitectos destacaron que la intervención logró reducir el consumo energético en un 40% en comparación con una casa convencional de similar tamaño. Además, se implementaron estrategias de ventilación cruzada y aislamiento natural que mantienen una temperatura interior confortable sin necesidad de aire acondicionado.
La reinvención de esta casa demuestra que es posible preservar el patrimonio arquitectónico mientras se adapta a las necesidades contemporáneas de confort y respeto al medio ambiente. El resultado es un hogar que honra su pasado y mira hacia el futuro.



