El armario secreto de Carolyn Bessette-Kennedy sale a subasta en Londres: un legado de elegancia silenciosa
El legado de Carolyn Bessette-Kennedy revive con una subasta histórica en Londres, donde se exhibirán y venderán 25 prendas icónicas que definieron la elegancia silenciosa de los años noventa. A casi treinta años de su partida, Carolyn se mantiene como el máximo referente del minimalismo refinado que marcó esa década, y su nombre resurge con fuerza gracias a este evento único.
¿Quién es Carolyn Bessette-Kennedy y por qué su estilo perdura?
Tras el estreno de American Love Story, la serie producida por Ryan Murphy que recrea su intensa historia de amor con John F. Kennedy Jr., la figura de Carolyn ha vuelto a los titulares. Más allá del romance trágico —ambos fallecieron en un accidente aéreo en 1999—, el interés se ha centrado en su estética depurada: líneas limpias, tonos neutros y una elegancia silenciosa que definió el final del siglo XX y que hoy inspira a nuevas generaciones.
Carolyn consolidó su carrera en Calvin Klein, donde forjó el lenguaje visual que marcaría el chic noventero. En Nueva York, no solo desarrolló su perfil profesional, sino también su imagen: una mujer reservada, fotografiada constantemente, que convirtió el “menos es más” en una declaración de estilo. Su uniforme cotidiano —abrigos estructurados, vestidos negros minimalistas y accesorios discretos— marcó el canon del chic noventero, posicionándose como un patrimonio simbólico de una época, similar al archivo de la princesa Diana.
Detalles de la subasta: fechas, piezas y organizadores
La subasta, organizada por la especialista Lucy Bishop, conocida como The Fashion Auctioneer, tendrá lugar en Londres. La exhibición pública de las prendas se realizará en el barrio de Chelsea los días 20 y 21 de febrero, mientras que las pujas permanecerán activas hasta el 3 de marzo. Este evento confirma el creciente interés del mercado por el archivo de moda con procedencia histórica.
Entre las 25 piezas que se subastarán, destacan:
- El célebre abrigo camel de Prada, fotografiado en 1998 mientras paseaba a su perro por Tribeca, considerado uno de los momentos estéticos más influyentes de la moda contemporánea.
- Un abrigo blanco roto de Prada, que Carolyn habría regalado a la asistente de su esposo tras considerarlo “demasiado Miami” para la sobriedad neoyorquina.
- Un abrigo verde de cuadros de Valentino, un conjunto de noche de Yohji Yamamoto, piezas estructuradas de Comme des Garçons y vestidos negros minimalistas de Calvin Klein.
- Bolsos de Prada y faldas de líneas puras que completan un guardarropa que representa una filosofía estética más que simple ropa.
Cuatro de las prendas proceden directamente de Rosemarie Terenzio, exasistente de Kennedy Jr., a quien Carolyn se las regaló en los años noventa. El resto pertenece a una coleccionista privada que las adquirió en 2017 como artículos vinculados a la socialité.
El valor cultural y financiero del archivo de Bessette-Kennedy
Aunque la procedencia de algunas piezas no ha podido verificarse completamente, el interés del mercado es innegable. En la primera subasta dedicada a Bessette-Kennedy en 2024, tres abrigos alcanzaron más de 177 mil dólares y fueron adquiridos por la diseñadora Sarah Staudinger, confirmando el valor cultural y financiero de su archivo.
La exhibición londinense no solo presenta prendas históricas, sino que las posiciona como auténticas obras de arte. Tal y como ocurrió con el guardarropa de la princesa Diana, el de Bessette-Kennedy se transforma en patrimonio simbólico de una época, reafirmando su impacto duradero en la moda y la cultura popular.