La Pasión de Iztapalapa recibe certificado UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial
La Pasión de Iztapalapa certificada como Patrimonio UNESCO

La Pasión de Iztapalapa recibe certificado oficial de la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial

La Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa recibió este martes el certificado oficial que la acredita como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en una ceremonia encabezada por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, y la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez.

Concreción de un reconocimiento histórico

Con esta entrega formal se concreta la inscripción que fue aprobada en diciembre pasado por el Comité Intergubernamental para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, el cual reconoció el valor histórico, social y comunitario de una tradición que se realiza de manera ininterrumpida desde 1843 en los Ocho Barrios de Iztapalapa. Representantes del Comité Organizador de Semana Santa en Iztapalapa A.C. (COSSIAC) recibieron el documento que formaliza esta declaratoria internacional de gran relevancia.

En su mensaje durante la ceremonia, la jefa de Gobierno Clara Brugada señaló que este reconocimiento "no depende del gobierno ni de instituciones burocráticas; le pertenece al pueblo", y subrayó que la responsabilidad de las autoridades será acompañar y fortalecer la tradición sin alterar su carácter comunitario fundamental.

Orígenes y continuidad de una tradición centenaria

La mandataria recordó que la representación surgió como una promesa colectiva tras la epidemia de cólera de 1833 y destacó que, pese a los cambios históricos y las transformaciones urbanas significativas, la organización vecinal ha mantenido viva la escenificación durante 183 años consecutivos, demostrando una resiliencia cultural extraordinaria.

Compromisos de salvaguarda y protección

El representante de la UNESCO en México, Andrés Morales, explicó que esta inscripción no marca un punto de llegada, sino el inicio de una nueva etapa orientada específicamente a la protección del patrimonio vivo. Indicó que el reconocimiento está acompañado de un plan de salvaguarda diseñado con participación activa de la comunidad, que contempla:

  • La preservación de archivos históricos documentales
  • La documentación sistemática de la memoria de la tradición
  • Acciones de difusión cultural y educativa amplias

También se prevén medidas específicas para evitar la mercantilización excesiva y para promover la conservación de espacios emblemáticos como el Cerro de la Estrella, escenario central de la escenificación que tiene un significado histórico y cultural profundo.

Primera declaratoria exclusiva de la Ciudad de México

Morales destacó que se trata de la primera declaratoria de patrimonio inmaterial otorgada por la UNESCO a una práctica cultural exclusiva de la Ciudad de México, lo que coloca a Iztapalapa en el mapa internacional de las grandes tradiciones comunitarias y reconoce su singularidad cultural a nivel mundial.

Por su parte, Diego Prieto Hernández, titular de la Unidad de Culturas Vivas de la Secretaría de Cultura federal, señaló que este reconocimiento es resultado de varios años de trabajo conjunto entre la comunidad y el Estado mexicano, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Recordó que la representación fue declarada Patrimonio Cultural de Iztapalapa en 2010, Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México en 2012 y, desde 2023, forma parte del Inventario del Patrimonio Cultural Inmaterial de México.

Una tradición profundamente comunitaria

En nombre del COSSIAC, su presidente Alfonso Reyes Ramírez subrayó que la constancia entregada "es un reconocimiento al trabajo y al compromiso de los pobladores de los ocho barrios", quienes organizan, financian y ejecutan la representación de manera completamente autogestiva, demostrando una capacidad organizativa notable.

Aclaró que este nombramiento internacional no implica que el gobierno asuma la organización ni que se asignen recursos automáticos, sino que establece una alianza estratégica para garantizar que la tradición continúe realizándose sin interrupciones y con apego estricto a su sentido original y comunitario.

La alcaldesa Aleida Alavez afirmó que este reconocimiento amplía significativamente el horizonte desde el cual se observa a la demarcación y representa una responsabilidad compartida frente a la comunidad internacional para preservar la autenticidad y esencia de la escenificación, asegurando su continuidad para las futuras generaciones.