Busto de Cuauhtémoc se instala en Templo Mayor a 501 años de su muerte
En el 501 aniversario de la muerte de Cuauhtémoc, su busto fue colocado este 28 de febrero en la explanada del Museo del Templo Mayor, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La ceremonia, que incluyó honras fúnebres, fue organizada por el Gobierno capitalino para reconocer al último huey tlatoani mexica, destacando su legado en la memoria colectiva y los pueblos originarios.
Ceremonia con simbolismo ancestral
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, encabezó el evento, que se desarrolló en medio del canto de caracolas, incienso y copal. Brugada afirmó que, a 501 años de su muerte, Cuauhtémoc sigue en pie en la memoria de la ciudad, y su figura permanece viva en la cultura mexicana. Previo a la develación de la efigie, expresó: "En esta ciudad sigue viva su memoria", subrayando la importancia de este acto simbólico.
Historia y reubicación del busto
El busto es una escultura creada a finales del siglo XIX por el artista mexicano Jesús F. Contreras. Originalmente, formaba parte de un proyecto escultórico de 1894-1895 para colocar monumentos a lo largo del Paseo de la Reforma, pero el plan no se concretó. Durante años, la pieza estuvo ubicada sobre avenida Madero y 5 de Mayo, cerca de la Catedral Metropolitana. En 2007, tras remodelaciones en el Zócalo, fue reubicado a un costado de la Plaza de la Constitución, cerca del cruce con Correo Mayor.
Regreso simbólico al corazón mexica
Clara Brugada enfatizó que, a poco más de cinco siglos de que Cuauhtémoc fuera ejecutado por orden de Hernán Cortés, su imagen regresa simbólicamente al pie del Templo Mayor, el recinto sagrado que representó el poder mexica. En su discurso, señaló: "Este lugar es el lugar de nuestros ancestros; en los antiguos cantares se dice que el canto guarda la verdad. El canto es memoria, el canto es raíz y Cuauhtémoc es canto: el canto de un pueblo que resiste, el canto de una historia viva".
CDMX como territorio ancestral
A pesar de ser una metrópolis global y el corazón político, económico y cultural de América, Brugada destacó que la Ciudad de México sigue siendo un territorio ancestral, lugar de encuentro de grandes civilizaciones. Agregó que esta escultura guarda un mensaje profundo sobre la resistencia y la historia viva de los pueblos originarios.
Bienvenida en el Museo del Templo Mayor
La directora del Museo del Templo Mayor, Patricia Ledesma Bouchan, dio la bienvenida al busto, ubicándolo en un sitio más cercano al corazón de la antigua Tenochtitlan. Con este acto, se resignifica la memoria histórica del último tlatoani, reforzando su legado en el contexto cultural contemporáneo. La ceremonia concluyó con un llamado a preservar la memoria colectiva y honrar las raíces indígenas de la nación.
