En el corazón de los matorrales y en los bordes de los bosques de América tropical, donde la vegetación se convierte en un intrincado laberinto de ramas y hojas, ocurre un diálogo constante que pocos logran descifrar. Entre la maraña verde, una voz se impone con carácter: una serie de notas roncas y rápidas que se despliegan como un latido urgente. Es el canto del batará barrado (Thamnophilus doliatus), una de las aves más representativas de la familia de los hormigueros (Thamnophilidae).
Plumaje y voz: dos caras de una misma especie
A simple vista, sus plumajes revelan un marcado contraste: el macho, ataviado con un llamativo diseño de barras negras y blancas, y la hembra, más críptica en tonos rojizos y marrones claros, como si la naturaleza hubiera dibujado dos formas de habitar un mismo territorio. Pero es en su voz donde esta especie despliega una de sus herramientas más fascinantes. Lejos de ser un simple adorno sonoro, su canto funciona como un lenguaje complejo que atraviesa la espesura, un código que defiende fronteras, consolida parejas y narra la historia de una estirpe que ha habitado el continente durante milenios.
Un canto que delata su presencia
Si hay un rasgo que delata la presencia del batará barrado en la densa maraña de arbustos donde habita, ese es, sin duda, su canto. Paradójicamente, aunque esta ave es un maestro del sigilo y rara vez se deja ver con claridad, su voz es inconfundible y sirve como la mejor pista para localizarlo. Quien se adentra en un bosque neotropical y escucha una serie de notas que se aceleran como una risa nasal puede estar seguro de que un batará barrado no está lejos.
Estructura del canto territorial
El canto más característico del macho es una secuencia de entre 10 y 20 notas que comienza de forma pausada y va incrementando gradualmente su velocidad, con una duración de 2-3 segundos. Los ornitólogos describen esta emisión como un "ha-ha-ha-ha-ha-ha-ha" que se precipita hasta convertirse en un trino vibrante con un final enfático. Para el oído humano, la sensación es similar a la de una risa que empieza con cautela y termina en un estallido sonoro. Esta estructura acústica, conocida como canto acelerado, es típica de muchos hormigueros y cumple una función territorial: el macho anuncia a sus vecinos que el territorio está ocupado y advierte a posibles intrusos.
Duetos antifonales: el diálogo de la pareja
Lo que realmente distingue al batará barrado de muchas otras aves es su costumbre de cantar también en dúo, conocida como dueto antifonal. Macho y hembra establecen un diálogo vocal que refuerza el vínculo de la pareja y coordina sus actividades. El macho emite su frase característica, más grave y acelerada, y casi al instante la hembra responde con una serie de notas más agudas, cortas y entrecortadas, a menudo descritas como un "tek-tek-tek" o un chasquido metálico.
Repertorio vocal y funciones
El repertorio vocal del batará barrado va más allá del canto territorial. Se han identificado al menos tres tipos de emisiones con funciones distintas:
- Canto territorial del macho: define los límites del área de nidificación.
- Respuesta de la hembra: completa el dúo e indica la presencia de una pareja establecida.
- Llamadas de contacto: sonidos cortos y suaves que ambos miembros utilizan para mantenerse en comunicación mientras se desplazan entre la vegetación densa, donde la visibilidad es casi nula.
Además, en situaciones de alarma —como la proximidad de un depredador o la intrusión de otra pareja en el territorio—, el canto se vuelve más agresivo y acelerado, y a menudo se acompaña de exhibiciones físicas como el levantamiento de la cresta y el movimiento nervioso de la cola.
Adaptación evolutiva al sotobosque
La estructura acústica del canto no es casualidad. El batará barrado vive en el sotobosque, un ambiente dominado por vegetación densa que dificulta la propagación de los sonidos. Las notas nasales y de baja frecuencia que utiliza penetran mejor entre la maraña de hojas y ramas que los sonidos agudos, que tienden a dispersarse o amortiguarse. Su canto, por tanto, es el resultado de cientos de miles de años de evolución en un entorno donde la comunicación vocal es vital para la supervivencia, especialmente en una especie que confía más en el oído que en la vista para interactuar con su entorno.
Una experiencia para los observadores de aves
Para los observadores de aves y los biólogos de campo, escuchar el dúo del batará barrado es uno de los mayores placeres al explorar los bosques desde México hasta Argentina. Aunque la espesura puede ocultar al ave por completo, su voz lo delata. En palabras del reconocido ornitólogo David Snow, "el batará barrado es mucho más oído que visto, pero su canto es tan distintivo que una vez que se aprende a reconocerlo, se convierte en un compañero constante en cualquier recorrido por el bosque bajo".
Agradecimientos: a Francisco Ornelas Rodríguez por sus comentarios.
Referencias: Koloff J, Mennill DJ. 2020. Barred Antshrike (Thamnophilus doliatus), version 1.0. In Birds of the World (T. S. Schulenberg, Editor). Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, NY, USA. https://doi.org/10.2173/bow.barant1.01; iNaturalistMX: https://mexico.inaturalist.org/observations?place_id=6793&taxon_id=15764; IUCN 2026. The IUCN Red List of Threatened Species. Version 2025-2 https://www.iucnredlist.org/species/22701275/167217312; xeno-canto: https://xeno-canto.org/species/Thamnophilus-doliatus1; Red Biología y Conservación de Vertebrados. Instituto de Ecología, A.C.



