Maestros Cartoneros Protestan con Quema de Judas Gigantes en Santa María la Ribera
En un acto cargado de simbolismo y tradición, maestros cartoneros prendieron fuego este Sábado de Gloria a dos figuras gigantes de Judas, cada una con más de dos metros de altura, en la colonia Santa María la Ribera de la alcaldía Cuauhtémoc. Las efigies representaban "la apatía de las autoridades hacia el arte popular y el oficio cartonero en la Ciudad de México", según explicaron los organizadores del evento.
Una Tradición con 14 Años de Historia
Por decimocuarto año consecutivo, los artesanos especializados en cartonería lideraron la tradicional quema de Judas, una práctica que busca "limpiar" el desinterés institucional por preservar este oficio ancestral. La ceremonia se enmarcó dentro del Festival de Cartonería de Santa María la Ribera, que atrae a creadores y espectadores de diversas regiones.
La procesión inició alrededor de las cinco de la tarde desde la Alameda del Kiosco Morisco, avanzando hacia el Museo del Pulque y las Pulquerías en la colonia Guerrero. El desfile estuvo acompañado por:
- Comparsas con música de viento y tambores
- Mojigangas y participantes con máscaras de cartonería
- Familias completas, vecinos y turistas nacionales e internacionales
Durante el recorrido por las colonias Buenavista y Guerrero, comensales de restaurantes y cafeterías se sumaron al festejo, tomando fotografías con sus dispositivos móviles y bailando al ritmo de la comparsa.
Un Simbolismo que Arde en la Plaza Zarco
Tras aproximadamente una hora de marcha, los Judas gigantes llegaron a la Plaza Zarco, ubicada a pocos metros del Museo del Pulque y de la Iglesia de San Judas Tadeo. Allí, las figuras fueron consumidas por las llamas entre destellos pirotécnicos, ante cientos de personas que aplaudieron y vitorearon la tradición.
"Son un símbolo de la apatía", declaró Yésica Reyna, artesana y vocera del Colectivo Maestros Cartoneros de la Ciudad de México. La organizadora detalló que, desde el mediodía, también se habían quemado otras figuras en la Alameda del Kiosco Morisco:
- Un payaso en contra de la guerra
- Un diablo y una diabla denominados "la pareja antipatía"
Dificultades y Exigencias de Reconocimiento
Reyna subrayó que el objetivo principal de estas acciones era visibilizar la falta de apoyo institucional para preservar el oficio cartonero. "La mayoría de los funcionarios no tienen conocimiento de lo que es este oficio, la cultura cartonera", afirmó con evidente frustración. "No hay sensibilidad ni conocimiento; ellos van de paso y nosotros llevamos ya 14 años aquí".
La edición de este año enfrentó obstáculos significativos, ya que inicialmente se informó a los organizadores que no contaban con permisos para instalarse en la Alameda. "Tuvimos que negociar con las autoridades; accedimos incluso a donar pintura para las jardineras con tal de mantener este espacio", relató Reyna sobre las dificultades logísticas.
Participación y Talleres Educativos
En esta décimo cuarta edición participaron aproximadamente 50 artesanos, principalmente de la Ciudad de México, junto con invitados de Querétaro y Morelos. Además de la exposición y venta de piezas con precios que oscilaban entre 10 y 250 pesos, se ofrecieron talleres educativos al público.
Estudiantes de la octava generación de la Escuela de Cartonería enseñaron a los asistentes a elaborar diversas figuras, incluyendo:
- Diablos y Judas tradicionales
- Personajes populares de la cultura mexicana
- Creaciones fantásticas y originales
Yésica Reyna hizo un llamado contundente a las autoridades: "No somos vendedores ambulantes, somos patrimonio cultural. Necesitamos apoyo y conocimiento de lo que hacemos". El Festival de Cartonería de Santa María la Ribera concluyó sus actividades este Domingo de Resurrección, dejando un mensaje claro sobre la importancia de preservar las tradiciones artesanales mexicanas.



