La actriz ganadora del Oscar Cate Blanchett ofreció una reflexión profunda sobre el movimiento Me Too durante un encuentro con el público en el Festival de Cannes. Blanchett, quien presidió el jurado de la Palma de Oro en 2018, afirmó que “al Me Too lo mataron muy pronto” y llamó a analizar por qué se anuló un movimiento que permitió a mujeres con voz denunciar abusos y discriminaciones, inspirando a otras a decir “a mí también”.
Un movimiento que reveló abusos sistémicos
Blanchett recordó que el Me Too “reveló una capa sistémica de abuso, no solo en esta industria”. La intérprete australiana, de 57 años, destacó que la presencia femenina y la diversidad tienen un impacto positivo en el trabajo cinematográfico. “Cuando las voces son todas las mismas todo se vuelve beige”, señaló, defendiendo que el movimiento ha influido positivamente en “lo que vemos” en pantalla.
El caso de “Carol” como ejemplo
La actriz, conocida por películas como “Tár” y la saga de “El Señor de los Anillos”, mencionó que “Carol” (2015) logró financiarse con dificultad en una época donde escaseaban las historias no heterosexuales. Consideró que entonces era una “proposición arriesgada”, pero hoy “hay muchas más narrativas que reflejan el mundo”, algo que el público demandaba y que los productores ahora apoyan con mayor facilidad.
Lucha por un mundo menos desolador
Blanchett calificó el estado del mundo como “desolador” y lamentó tener que denunciar situaciones como la de Palestina en festivales de cine, en lugar de en los foros de decisión. Como embajadora de buena voluntad de ACNUR, impulsa el Displacement Fund para ayudar a realizadores desplazados. Recordó que en dos años, el número de desplazados pasó de 60 millones a más de 120 millones.
Separación del autor y la obra
Sobre este debate, la actriz defendió “la escuela de que la gente evoluciona”, pero advirtió que si no hay cambio ante conductas reprobables, simplemente hay que dejar de trabajar con esas personas.
La inteligencia artificial en el arte
Blanchett expresó su visión sobre la IA en el cine: una herramienta poderosa pero no regulada, especialmente en temas de consentimiento para usar la voz, apariencia o trabajo de los artistas. “Como toda herramienta poderosa debe ser manejada con respeto y cautela”, afirmó. Señaló que la última huelga de Hollywood puso este tema sobre la mesa. Aunque la IA puede ser “un juguete interesante”, la encuentra poco inspiradora y problemática cuando no se identifica su uso, alertando que se piensa en ella porque “es más barato”, no para facilitar el arte.
Un camino de aprendizaje
La actriz repasó su carrera con cineastas como Fincher, Cuarón o Scorsese. Tras la escuela de interpretación, buscaba “tierra firme” con sus personajes, pero aprendió que “sin importar la rama artística, siempre trabajas en arenas movedizas”. “Y creo que en realidad trabajo mejor”, confesó. Habló de rodajes caóticos como “Babylon” y del impacto personal de “Tár”, que la llevó a reflexionar sobre la brutalidad de los procesos creativos. Sobre “Carol”, prefirió no revelar el final: “Cuando lo haces ya no te pertenece, y definiéndolo minimizas el enigma”.



