El escritor Fernando Yacamán ha lanzado su séptimo libro, Epifanía del escorpión, una colección de diez relatos que exploran la diversidad sexual, la vida nocturna y las historias ocultas del Centro Histórico de la Ciudad de México. Publicado por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el libro sitúa sus tramas en lugares emblemáticos como Garibaldi, la Alameda Central, pulquerías, cantinas y calles con profunda historia.
Una mirada a la diversidad sin moralizar
En entrevista, Yacamán explicó que su obra no busca dar lecciones ni moralizar, sino mostrar realidades que a menudo permanecen invisibles. “Todos los cuentos se desarrollan en el Centro Histórico y cada uno aborda la diversidad desde diferentes perspectivas”, señaló el autor, quien estudió Letras Hispánicas en la Universidad Autónoma de Aguascalientes antes de mudarse a la capital.
Relatos que desafían la norma
Entre las historias destaca una ambientada en el antiguo Coliseo, sobre un luchador que se enamora de una mujer trans. Otra transcurre en Plaza Loreto, donde un joven revela a su pareja que vive con VIH. También hay un cuento de época colonial centrado en el amor entre dos mujeres en un convento novohispano.
El relato que da nombre al libro, Epifanía del escorpión, es considerado por el autor como el más impactante. Narra la historia de dos prostitutos de la Alameda contratados por un estadounidense, y representa una crítica al poder económico y a dinámicas de abuso y desigualdad. Yacamán indicó que la historia surgió de sus observaciones diarias en el Centro Histórico. “No es algo testimonial, no estoy contando la vida de alguien en específico, pero sí está atravesado por lo que veo y escucho todos los días”, comentó.
Proceso de escritura y colaboraciones
El autor llegó a la Ciudad de México tras ganar una beca de la Escuela Dinámica de Escritores, dirigida por Mario Bellatin. Luego continuó su formación en talleres y diplomados de creación literaria. La invitación para publicar con la BUAP llegó gracias al escritor y editor Óscar Alarcón, quien lo integró a la colección “Extraeditados”. “Fue una sorpresa muy grata porque admiro mucho el catálogo editorial de la universidad”, expresó.
El proceso de escritura tomó tres años. Cada cuento requirió investigación, observación y reescritura constante. Uno de los textos más complejos fue el inspirado en los pintores Manuel Rodríguez Lozano y Abraham Ángel, basado en hechos históricos reales. Para ello, Yacamán investigó documentos y consultó especialistas para mantener la precisión histórica sin perder la ficción.
La escritura como artesanía
Yacamán concibe la escritura como un trabajo artesanal. “Cada palabra y cada coma tienen efectos distintos. Para mí escribir también es reescribir”, afirmó. Además del contenido literario, busca innovar en la presentación de sus libros. En lugar de presentaciones tradicionales, llevó sus historias a espacios nocturnos. La presentación oficial se realizó en el Marrakech Salón, un centro nocturno en República de Cuba, donde preparó un performance con música electrónica y elementos escénicos inspirados en los cuentos.
“Quiero llevar estos textos a los lugares donde nacieron, porque muchas historias surgieron precisamente en la noche”, explicó. El libro también se presentará en el Festival Internacional por la Diversidad Sexual y en ciudades como Querétaro y Tijuana, principalmente en espacios nocturnos y de la comunidad LGBT+.
Significado del título y portada
Yacamán explicó que una “epifanía” suele relacionarse con revelaciones luminosas, pero en este caso las revelaciones de los personajes están vinculadas a emociones más oscuras y complejas, representadas por la figura del escorpión. La portada fue realizada por el artista plástico José Luis Correa, reflejando la intensidad, seducción y oscuridad de las historias.
Actualmente, Epifanía del escorpión está disponible en librerías de la BUAP y en espacios independientes especializados en literatura y diversidad sexual. El autor ya trabaja en nuevos proyectos literarios. “Siempre estoy pensando historias. La escritura ya es parte de mi día a día”, concluyó.



