Gelish vs Rubber: La batalla por la duración en manicuras de gel
En el vibrante mundo de la estética y el cuidado personal, una pregunta resuena constantemente en los salones de belleza de todo el país: ¿qué dura más en las uñas, el gelish o el rubber? Esta duda va más allá de lo meramente estético, tocando aspectos prácticos como la frecuencia de visitas al especialista y la resistencia en la vida cotidiana.
El gelish: elegancia ligera con duración moderada
Conocido popularmente como gel semipermanente, el gelish se caracteriza por su aplicación en capas delgadas que otorgan un acabado brillante y natural, muy similar al esmalte tradicional pero con una resistencia notablemente superior. En condiciones normales, su duración oscila entre dos y tres semanas, periodo tras el cual es común observar cierto desgaste en las puntas o un ligero levantamiento.
Este fenómeno se acentúa cuando las manos están expuestas con frecuencia al agua, productos de limpieza o actividades que generan fricción constante. Su principal ventaja radica en ese aspecto ligero y natural, ideal para quienes buscan un look discreto pero duradero.
El rubber gel: fortaleza y protección extendida
Por otro lado, el rubber gel o gel de construcción flexible presenta una consistencia notablemente más espesa. No se limita a aportar color, sino que funciona como una auténtica capa de refuerzo que proporciona mayor firmeza a la uña natural. Gracias a esta estructura densa y elástica, su duración promedio se extiende de tres a cinco semanas, pudiendo incluso superar este plazo en casos específicos.
Esta resistencia adicional lo convierte en un aliado excepcional para prevenir quiebres y desprendimientos prematuros, especialmente en uñas frágiles o en personas con actividades manuales intensas. La capa protectora que genera es más robusta, soportando mejor golpes y el desgaste constante de la vida diaria.
Factores clave que determinan la duración real
La diferencia fundamental en el tiempo de permanencia entre ambas técnicas se explica principalmente por dos características:
- Grosor: El rubber presenta una capa más gruesa que actúa como barrera protectora.
- Elasticidad: Su composición flexible le permite absorber impactos sin agrietarse.
Sin embargo, la duración real no depende exclusivamente del producto elegido. Varios factores influyen directamente en el resultado final:
- Preparación adecuada de la uña: Limpieza profunda de cutículas y deshidratación correcta.
- Calidad de los materiales utilizados: Productos de primera línea marcan la diferencia.
- Técnica de aplicación profesional: La experiencia del especialista es crucial.
- Estilo de vida personal: Actividades laborales, domésticas y de ocio.
¿Cuál elegir según tus necesidades?
En términos generales, el rubber suele durar más que el gelish, convirtiéndose en la opción preferida para uñas frágiles o para quienes buscan espaciar sus visitas al salón de belleza. Su capacidad para extenderse hasta cinco semanas lo hace especialmente atractivo para personas con agendas apretadas o que realizan trabajos manuales.
El gelish, en cambio, representa una alternativa excelente para quienes privilegian un acabado más delgado y natural, y no tienen inconveniente en realizar mantenimiento cada dos o tres semanas. Su aspecto menos voluminoso y su brillo característico continúan conquistando a quienes buscan elegancia sin comprometer durabilidad.
La decisión final, más allá de las características técnicas, debe considerar las necesidades individuales, el estado de las uñas naturales y el ritmo de vida de cada persona. Ambas técnicas ofrecen soluciones válidas dentro del universo de la manicura en gel, demostrando que en belleza, como en tantos otros aspectos, la diversidad de opciones enriquece la experiencia personal.