Un encuentro histórico en Coyoacán: 190 años de experiencia literaria
Dos de las voces más importantes de las letras mexicanas contemporáneas, Margo Glantz y Elena Poniatowska, se reunieron en el escenario de la Feria Internacional del Libro de Coyoacán (FILCO) para un diálogo que recorrió casi un siglo de historia cultural y social de México. Con 96 y 94 años respectivamente, estas escritoras compartieron anécdotas, reflexiones y miradas sobre el país que han ayudado a construir desde la literatura, el periodismo y la academia.
Infancias contrastantes y amistades legendarias
El encuentro comenzó con un repaso de sus orígenes marcadamente diferentes. Poniatowska recordó una infancia marcada por los títulos nobiliarios de su familia, mientras que Glantz narró cómo su vida estuvo determinada por el exilio, el nacimiento en el barrio de La Merced y las carencias económicas. Ambas, sin embargo, coincidieron en la importancia de las amistades literarias que forjaron a lo largo de sus vidas.
Entre los nombres que resonaron en la charla estuvieron:
- Octavio Paz
- José Emilio Pacheco
- Carlos Monsiváis
- Sergio Pitol
- Juan Rulfo
- Rosario Castellanos
- Elena Garro
- Juan José Arreola
- Luis Villoro
Compromiso social y visión del México contemporáneo
Ambas escritoras destacaron su compromiso con las causas sociales y su cercanía con los movimientos estudiantiles. Poniatowska recordó especialmente el movimiento del 68, señalando: "Los intelectuales demostraron que ellos estaban cercanos a las causas sociales y estaban cercanos a las causas libertarias de los estudiantes. No estaban enquistados en el gobierno ni aspiraban a tener un puesto."
Un momento particularmente emotivo fue cuando ambas expresaron su orgullo por la elección de Claudia Sheinbaum como Presidenta de México. Glantz afirmó: "Tenemos una Presidenta, eso ha cambiado totalmente la relación con la mujer, aunque no se ha mejorado totalmente, tenemos un gran cambio."
Periodismo, academia y feminismo
Poniatowska compartió anécdotas de sus inicios en el periodismo en 1953, cuando trabajaba en la sección de Sociales de Excélsior: "Además de escribir, a mí me tocaba otra tarea: si alguna señora se sentaba con la falda demasiado corta, me daban un pincel para acomodarla y bajarla un poco sobre las rodillas."
Glantz, por su parte, reconoció haber hecho periodismo en medios como UnoMásUno, La Jornada, y revistas como Siempre y la Revista de la Universidad, aunque destacó que su labor principal ha sido la académica.
Sobre el feminismo, Glantz reflexionó: "Yo creo que es muy importante marchar el 8 de marzo, pero no solo el 8 de marzo. En mi época no había manifestaciones de mujeres, íbamos hombres y mujeres, era mixto todo. Ahora se instauró el 8 de marzo como Día de la Mujer y hay más manifestaciones femeninas." Poniatowska se mostró totalmente de acuerdo con esta visión.
Una rebeldía natural que transformó México
Al finalizar el encuentro, Glantz ofreció una reflexión sobre el carácter transformador de su generación: "Sin embargo, ahora veo que éramos rebeldísimas, pero lo íbamos avanzando de una manera: peleando, pero sin darnos cuenta que peleábamos. Era como un movimiento perfecto y totalmente irracional, pero perfecto porque podíamos hacer cambios."
El diálogo entre estas dos gigantes de la literatura mexicana no solo fue un repaso histórico, sino también un testimonio vivo de cómo la cultura puede ser motor de transformación social, especialmente en lo que respecta a los derechos y el reconocimiento de las mujeres en México.
