Oaxaca celebra el legado surrealista de Pedro Friedeberg con exposición íntima
El Museo de los Pintores Oaxaqueños (MUPO) inaugura este 18 de abril la exposición "De vacaciones por la vida", un homenaje póstumo al genio del surrealismo mexicano Pedro Friedeberg, fallecido el pasado 5 de marzo de 2026 a los 90 años. La muestra, que permanecerá abierta hasta el 2 de agosto, reúne una selección cuidadosamente curada de obras que recorren la trayectoria de este artista único.
Una vida dedicada al arte surreal
Pedro Friedeberg, nacido en Italia pero profundamente mexicano en su expresión artística, se consolidó como una figura fundamental del surrealismo durante las décadas de 1960 y 1970. "De todos los artistas mexicanos de la segunda mitad del siglo XX, Pedro Friedeberg es el que inventó la obra más reconocible internacionalmente", afirma el crítico James Oles, curador de la exposición.
La muestra incluye:
- Dos obras escultóricas emblemáticas
- Una pintura representativa de su estilo
- Dos piezas de gráfica que muestran su versatilidad
- Retratos documentales del artista durante sus visitas a Oaxaca
La icónica silla-mano y su historia
Entre las piezas más destacadas se encuentra la famosa silla en forma de mano, creación que Friedeberg concibió originalmente en 1962. La primera versión fue labrada en caoba por el mismo carpintero que colaboró con Mathias Goeritz, según relata Jaime Oles. Aunque el artista planeaba que fuera una pieza exclusiva, la demanda fue tal que terminó produciendo múltiples versiones, algunas cubiertas con hoja de oro o plata, y otras con bases en forma de pie.
El legado educativo de Friedeberg
Más allá de las galerías, el trabajo de Friedeberg llegó a millones de mexicanos a través del sistema educativo. Entre 1988 y 1992, su obra "Sin título" ilustró la portada del Cuaderno de Trabajo distribuido por la Comisión Nacional del Libro de Texto Gratuito de la SEP, marcando así la infancia de toda una generación de estudiantes.
La exposición se compone tanto de obras del acervo permanente del MUPO como de piezas prestadas por coleccionistas locales, creando un diálogo íntimo con la comunidad artística oaxaqueña. El título "De vacaciones por la vida" proviene de las memorias del propio artista, quien se consideraba a sí mismo como un visitante temporal en este mundo, un espíritu surrealista que siempre estuvo de paso por la existencia.



