Melanie Smith reinterpreta al ajolote en una instalación artística en el Museo Jumex
Melanie Smith reinterpreta al ajolote en instalación artística

Melanie Smith reinterpreta al ajolote en una instalación artística en el Museo Jumex

La artista visual anglo-mexicana Melanie Smith exhibe una videoinstalación titulada Un tiempo de libertad en que el mundo había sido posible, que presenta una lectura personal y profunda sobre los míticos ajolotes. Esta obra, inspirada en el cuento Axolotl del escritor argentino Julio Cortázar, se inauguró recientemente en el Museo Jumex y permanecerá abierta al público hasta el 15 de marzo, como parte del programa del Festival TONO 2026.

Una investigación interdisciplinaria sobre el anfibio

Frente a las interrogantes sobre la pintura y la representación, Smith emprendió una investigación colaborativa con la bióloga Eria Rebollar y la curadora Helena Chávez Mac Gregor. Juntas exploraron la naturaleza de los ajolotes, buscando vislumbrar qué imagen de estos seres se puede producir en la actualidad. Este enfoque multidisciplinario enriquece la instalación, fusionando arte y ciencia para ofrecer una perspectiva única.

Según un comunicado del museo, los ajolotes han sido representados en códices desde tiempos mesoamericanos y han sido estudiados por figuras como el pintor José María Velasco. Además, aparecen en obras icónicas como el mural de ingeniería hidráulica de Diego Rivera en el Cárcamo de Dolores y fueron una obsesión para el artista surrealista Wolfgang Paalen. En estas representaciones históricas, los ajolotes han adoptado roles diversos: como deidades, objetos de investigación naturalista, símbolos o alegorías.

El ajolote en la cultura contemporánea

En la actualidad, mientras los ajolotes enfrentan la extinción en su hábitat natural, su imagen se ha propagado exponencialmente en la cultura popular. Aparecen en billetes, muñecos, playeras, llaveros y propaganda, convirtiéndose en una mercancía cultural y un imaginario clave para la identidad de la Ciudad de México. Smith se siente intrigada por los ajolotes como superficie, como un campo de negociación entre lo interno y lo externo, y como una pantalla de proyección que esquiva cualquier identidad fija.

Una experiencia inmersiva para el espectador

Con esta muestra, Smith propone una animación que especula sobre un mundo donde los ajolotes flotan libremente, más allá de peceras y cuerpos de agua. Los espectadores se encuentran en una especie de cuarto de control, similar a aquellos que observan el espacio exterior, donde contemplan una serie de registros visuales. Esta configuración genera incertidumbre: no se sabe si los anfibios están adentro o afuera, si son parte de este mundo, si son algo remoto o algo por venir. Así, Smith invita a imaginar un tiempo de libertad en que el mundo había sido posible, desafiando las percepciones convencionales.

El Museo Jumex y TONO están organizando un programa público en torno a este proyecto, programado para el 14 de marzo, que promete profundizar en los temas abordados por la instalación.