El mercado cultural global se duplica en 18 años pero el apoyo al sector sigue siendo frágil
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha emitido una alerta sobre la situación del sector cultural a nivel mundial. Según su informe "Diseñando políticas para la creatividad", las industrias culturales y creativas más que duplicaron su valor económico en menos de dos décadas, pasando de generar 118 mil millones de dólares en 2005 a aproximadamente 254 mil millones en 2023.
Crecimiento económico sin estabilidad laboral
Sin embargo, este notable crecimiento económico no se ha traducido en condiciones sólidas de apoyo ni en estabilidad para los trabajadores del sector. Ernesto Ottone, subdirector general de Cultura de la UNESCO y exministro chileno, subrayó durante la presentación del estudio que "el reconocimiento ha aumentado, pero los sistemas de financiamiento y protección siguen siendo frágiles, especialmente fuera de las economías más desarrolladas".
El informe revela datos preocupantes:
- De media, solo se dedica un 0,6% del Producto Interior Bruto a financiar directamente la cultura
- La mayor parte de la inversión y los beneficios continúan concentrándose en países de altos ingresos
- Los creadores enfrentan condiciones laborales inestables, bajos ingresos y limitada protección social
- La precariedad del trabajo en el sector es "persistente" y uno de los principales desafíos para los países firmantes
Transformación digital y amenazas emergentes
La digitalización ha transformado radicalmente el panorama cultural, expandiendo el acceso a herramientas de creación, mercados y audiencias. Sin embargo, esta transformación no ha aportado estabilidad para la mayoría de los creadores y ha intensificado las desigualdades existentes.
Las ganancias digitales ahora representan el 35% de los ingresos de los creadores, frente al 17% en 2018, lo que según Ottone da cuenta de "un cambio estructural en la economía creativa".
La irrupción de la Inteligencia Artificial generativa representa uno de los mayores desafíos actuales:
- El 79% de los artistas y creadores perciben la IA como una "amenaza"
- Existe preocupación por la falta de respeto a los derechos de autor
- Se teme una potencial "devaluación de la creatividad humana"
- La regulación de la IA en materia cultural sigue siendo un "punto ciego" para muchos países
Desigualdades persistentes y avances limitados
El informe también destaca las persistentes desigualdades en el sector cultural. Los países en desarrollo han registrado una tasa de crecimiento medio del 8,5% en el sector de los bienes culturales desde 2005, y ahora representan el 20% del comercio mundial de servicios culturales.
Sin embargo, este progreso se ve amenazado por una contracción de más del 95% en la tasa de crecimiento anual de las reservas de inversión extranjera directa entre los países en desarrollo.
En cuanto a la igualdad de género, casi la mitad de los puestos de liderazgo están ocupados actualmente por mujeres, pero con fuertes disparidades regionales según destacó Jaled al Anani, director general de la UNESCO.
Retos en libertad artística y seguridad
Fuera del ámbito digital, la libertad y la seguridad de los creadores también enfrentan amenazas significativas:
- La censura, el acoso y la intimidación en línea van en aumento
- Solo el 61% de los países de la convención mantienen organismos independientes de monitoreo para garantizar la libertad artística
- La inestabilidad política, los conflictos armados y los desplazamientos forzosos afectan directamente a los creadores
Como conclusión del estudio, Ottone destacó que "toda esta presión apunta a una necesidad urgente de cooperación global más fuerte, gobernanza e inversión en cultura". El informe incluye recomendaciones tanto para los países como para la propia UNESCO para abordar los principales desafíos de la cultura global en el siglo XXI.
Entre los avances positivos, el documento destaca que actualmente el 100% de las naciones firmantes tienen establecidos ministerios o agencias gubernamentales dedicadas a la cultura, lo que representa un paso importante hacia el reconocimiento institucional del sector.