Sabines, el rockstar de la poesía que desbordó Bellas Artes con 2 mil jóvenes
Sabines, el rockstar poético que llenó Bellas Artes

El inesperado fenómeno que convirtió a Sabines en un ícono juvenil

Gerardo Estrada, quien en ese momento se desempeñaba como director del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBAL), recuerda con asombro aquella tarde del 30 de marzo de 1996. Lo que se planeó como un íntimo recital para celebrar los 70 años del poeta chiapaneco Jaime Sabines, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, se transformó en un evento masivo que marcó un hito en la cultura mexicana.

De 200 a 2 mil asistentes: una noche que desbordó todas las previsiones

"Todo indicaba que el recital no rebasaría las 200 personas", confiesa Estrada en una entrevista exclusiva. Sin embargo, la realidad superó con creces las expectativas. A partir de las 6 o 7 de la noche, la afluencia de jóvenes, principalmente entre 20 y 25 años, comenzó a aumentar de manera exponencial, obligando a los organizadores a tomar una decisión drástica.

Ante la imposibilidad de acomodar a la multitud en la sala original, que tenía un aforo de apenas 240 personas, se decidió trasladar el evento a la Sala Principal del palacio, con capacidad para mil 800 asistentes. "Fue inusitado que un poeta atrajera a tanto público, como si se tratara de un concierto de rock and roll", rememora Estrada, aún sorprendido por la magnitud del fenómeno.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

La conexión única de Sabines con las nuevas generaciones

El poeta, quien fallecería cuatro años después, en 1999, se mostró inicialmente nervioso ante la inesperada convocatoria. "Le di la bienvenida y hablamos de cosas comunes, de Chiapas y de otras preocupaciones políticas", relata Estrada. Cuando se le informó del cambio de sala, Sabines preguntó si no sería mucha molestia, demostrando su característica humildad.

La lectura, que se extendió por un par de horas, confirmó la profunda conexión del autor con el público. "Sabines ha sido uno de los poetas más cercanos a los mexicanos, no sólo a los cultos, sino al público en general", destaca Estrada. Su poesía, sencilla pero no simple, logró penetrar en el alma y la mente de los asistentes, especialmente de aquellos jóvenes enamorados que se identificaron con obras como "Los amorosos".

Un fenómeno cultural en la era pre-digital

Lo más sorprendente de este evento es que ocurrió en una época anterior a la masificación de internet y las redes sociales. "Fue una sorpresa que hubiera tantos lectores de poesía en México", admite Estrada, quien ve en este suceso un motivo para recuperar la confianza en las nuevas generaciones.

La explicación, según el exdirector del INBAL, radica en la capacidad de Sabines para llegar directamente a la gente, similar a lo que en otras épocas lograron poetas como Pablo Neruda o Manuel Acuña. Su obra, cargada de emociones y experiencias universales, resonó especialmente entre los jóvenes, demostrando que la poesía trasciende las barreras generacionales.

Otros eventos que desafiaron las expectativas en Bellas Artes

Estrada recuerda que este no fue el único caso en que Bellas Artes vivió una convocatoria masiva e inesperada. En otra ocasión, una conferencia sobre Nietzsche impartida por el profesor Herbert Frey también obligó a trasladar el evento a la Sala Principal, reuniendo a alrededor de 2 mil entusiastas de la filosofía.

Estos episodios, según Estrada, "demuestran el hambre de cultura que existe en México", desmintiendo la creencia generalizada de que el interés por la poesía y el pensamiento profundo está en declive. El legado de Sabines, y de aquella noche memorable en Bellas Artes, perdura como testimonio del poder transformador de la palabra poética.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar