Antonio Ruiz El Corcito: Revelan los secretos ocultos de su archivo histórico
Las facetas menos exploradas de Antonio Ruiz El Corcito (1892-1964), uno de los pintores más destacados de la primera mitad del siglo XX en México, son examinadas en profundidad en el libro Antonio Ruiz El Corcito. Montajes y escenas del México Moderno, elaborado por los investigadores Dafne Cruz Porchini y Luis Vargas Santiago. Esta obra revela detalles sorprendentes, como los cambios o pentimentos en pinturas icónicas, el uso distintivo de la "M" en su nombre y la desaparición de al menos 10 de sus obras, secretos que emergen de su correspondencia personal.
El origen del volumen y la adquisición del archivo
El libro se desarrolló a partir de la exposición homónima presentada en el Museo Amparo en 2024, enriqueciéndose con información de su archivo histórico poco antes de que fuera adquirido por el Getty Research Institute en Los Ángeles. Luis Vargas Santiago, coautor, explica a Exclésior que El Corcito no dependía económicamente de su producción artística, ya que rara vez vendía obras, a pesar de ser representado por Inés Amor en la Galería de Arte Mexicano. En cambio, se sustentaba mediante la docencia y trabajos en la burocracia gubernamental, lo que le permitió acumular un archivo invaluable para comprender la historia cultural de México.
Contenido del archivo: mapas, planes educativos y correspondencia
El archivo de Antonio Ruiz El Corcito incluye una diversidad de documentos que narran su trayectoria y el contexto cultural de la época. Entre ellos, se encuentran mapas de su labor en el sector de obras públicas durante los años 20, planes educativos de su enseñanza de dibujo arquitectónico en el Instituto Politécnico Nacional y la Facultad de Arquitectura, y registros de la fundación de La Esmeralda. Además, contiene una correspondencia rica con figuras prominentes como Miguel Covarrubias, Frida Kahlo y Diego Rivera, así como con el mundo de Hollywood de finales de los años 20 y principios de los 30, relacionada con sus escenografías para películas y teatros en Los Ángeles, sumándose a su intercambio con exiliados españoles.
Pentimentos y detalles ocultos en sus obras
El libro busca renovar las interpretaciones existentes sobre El Corcito, yendo más allá de su conocido sentido del humor. Vargas Santiago se enfoca en cómo construyó personajes femeninos, contrastando lo familiar con lo siniestro, especialmente en retratos de mujeres indígenas y mestizas. Como ejemplo, se analizan dos obras de la Galería de Arte Mexicano: La billetera y El sueño de la Malinche, datadas de los años 30. Mediante estudios con el Laboratorio de Diagnósticos de Obras de Arte (LDOA), se descubrieron pentimentos o cambios visuales significativos.
En La billetera, se halló que originalmente pintó un rostro más duro, similar a un mascarón prehispánico, que luego suavizó en un proceso que pudo durar hasta cinco años. En El sueño de la Malinche, el mayor secreto revelado fue la presencia de una bacinica debajo del personaje, detrás de la sábana, un detalle que posteriormente corrigió, junto con el trazo que se cree representa la pirámide de Cholula. Estos hallazgos, realizados por expertas como Eumelia Hernández y Sandra Cetina, muestran los juegos y bromas siniestras que El Corcito incorporaba en su arte.
El enigma de las obras desaparecidas
Luis Vargas también aborda el tema de las obras extraviadas de Antonio Ruiz El Corcito. Se estima que al menos 10 piezas han desaparecido, debido a que su colección se dividió entre sus tres hijas y algunos nietos vendieron las obras, perdiéndose su rastro. Afortunadamente, Luisa Barrios, nieta del artista e investigadora, junto con su madre, se encargaron de preservar el archivo y rastrear indicios sobre la ubicación de estas obras. Aunque se logró recuperar parte del material, durante la elaboración del libro para el Museo Amparo, no fue posible ubicar o obtener el préstamo de esas 10 piezas.
El núcleo central de su producción se conserva en la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de Cultura del Estado de México. Sin embargo, una pieza históricamente desaparecida es el mural que realizó para el Sindicato Mexicano de Cinematografistas en 1935, el cual, tristemente, se perdió, aunque en el libro tiene un lugar protagónico con un ensayo escrito por Dafne Cruz.
Distribución y legado editorial
Finalmente, el libro y todo el catálogo editorial del Museo Amparo ya se distribuyen a nivel nacional gracias a una alianza con Fauna Libros. Están disponibles en librerías como Gandhi, El Sótano, y en las tiendas de los museos Tamayo y MUAC, asegurando que el legado de Antonio Ruiz El Corcito continúe siendo accesible para el público interesado en el arte mexicano moderno.



