Diputados aprueban por unanimidad la nueva Ley Federal de Cine con reformas clave
La Cámara de Diputados ha dado un paso histórico al aprobar la Ley Federal de Cine, una legislación que moderniza el marco jurídico para la industria cinematográfica mexicana. La votación, realizada con 466 votos a favor en lo general y 462 en lo particular, marca el regreso de los apoyos económicos que fueron eliminados durante el sexenio anterior, enviando la iniciativa al Senado para su revisión final.
Modernización y obligaciones para plataformas digitales
La nueva ley introduce cambios significativos para adaptarse a la era digital. Se establecen obligaciones específicas para las plataformas digitales, que deberán incluir secciones relevantes y permanentes en sus catálogos para difundir obras mexicanas. Además, se amplía el ámbito de aplicación a obras audiovisuales como series narrativas, excluyendo noticieros, entretenimiento, deportes y publicidad, y se distingue a las plataformas sin responsabilidad editorial.
En cuanto a la exhibición en salas, se fija una cuota mínima del 10% del tiempo total semanal para obras nacionales, con horarios equitativos y un mínimo de 14 días de exhibición, duplicando los siete días de la ley vigente. También se promueven espacios alternativos, que deberán destinar al menos un 30% de su programación a contenido nacional, con estímulos para adecuación y equipamiento.
Creación del Focine y protección de derechos
Uno de los pilares de la reforma es la creación del programa de Fomento al Cine Mexicano (Focine), que será administrado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) con recursos fiscales determinados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Esta medida busca acatar una sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que en 2023 declaró inconstitucional la eliminación del fideicomiso anterior, por violar el derecho a la cultura y el principio de reserva de ley.
La ley también reconoce y protege los derechos de autores, intérpretes y participantes, con obligaciones de cumplir leyes laborales, de derechos de autor y ética en el uso de inteligencia artificial. Para las obras producidas por mexicanos o en coproducciones internacionales, se establece un mínimo del 20% de derechos patrimoniales mexicanos, con equilibrio en personal creativo y técnico, pudiendo reducirse al 10% si es de interés cultural con mayoría mexicana en roles clave.
Reacciones políticas y críticas
El diputado Gibrán Ramírez, de Movimiento Ciudadano (MC), celebró la aprobación, señalando que "hoy se corrige la tendencia del desprecio de la cultura que marcó el gobierno anterior, el primer gobierno de Morena, que sistemáticamente redujo dinero para la cultura y donde los apoyos al cine dieron drásticas reducciones".
Sin embargo, la oposición expresó reservas. El diputado panista Omar Antonio Borboa Becerra alertó que el fideicomiso extinto ofrecía estabilidad financiera, mientras que el nuevo modelo estará sujeto al presupuesto anual, dependiendo de la voluntad política. "No se pueden ampliar los derechos sin tener más financiamiento. Legislar sin presupuesto es generar expectativas que no se van a cumplir", explicó.
Además, se anticipan posibles conflictos con tratados internacionales, y los recursos estarán sujetos a disponibilidad presupuestal, lo que genera incertidumbre sobre su garantía a largo plazo.



