Chile despliega su cinematografía completa en el FICG 41 como Invitado de Honor
La presencia de Chile en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG 41) trasciende lo protocolar para convertirse en un regreso cargado de historia, complicidad y ambición compartida con México. Así lo expresa Alexandra Galvis, directora de Cinema Chile, quien describe esta participación como "volver a casa", destacando una relación cinematográfica que se ha fortalecido constantemente desde la primera muestra chilena en el festival en 2003.
Una delegación histórica con objetivos estratégicos
La delegación chilena, cercana a las cien personas, incluye productores, realizadores, actores y representantes institucionales que buscan incidir tanto en la pantalla como en la industria. Galvis subraya que el FICG ha sido fundamental para el desarrollo del cine chileno, mostrando sus proyectos y sirviendo como plataforma de crecimiento.
Uno de los objetivos centrales de esta edición es formalizar la relación de larga data entre ambos países mediante un acuerdo de coproducción cinematográfica. "No solo llevamos películas, llevamos también a nuestras instituciones, muy enfocados en trabajar con sus contrapartes", adelanta la directora.
Un recorrido por el pasado, presente y futuro del cine chileno
La programación chilena en el FICG 41 ofrece un mapa completo de su cinematografía:
- Muestra de Cine Patrimonial: Recupera obras fundamentales desde finales de los años sesenta hasta los ochenta, incluyendo títulos como "El chacal de Nahueltoro" (1969) y "Gracias a la vida" (1980).
- Homenajes a la generación dorada: Pablo Larraín y Sebastián Lelio recibirán el Homenaje Iberoamericano, mientras Maite Alberdi obtendrá el Homenaje Internacional.
- Nueva generación en competencia: Destaca "Hangar Rojo" de Juan Pablo Sallato, precedida de éxito en festivales como Berlín y Málaga.
- Documental y series: El documental chileno, con gran tradición, estará representado con títulos contemporáneos. Las series incluyen la adaptación de "La casa de los espíritus" y "Raza Brava", sobre barras futboleras.
- Figuras de culto: La obra de Alejandro Jodorowsky, con clásicos como "La montaña sagrada" y "El Topo", completa la programación.
La influencia mexicana y una relación que se fortalece
Galvis reflexiona sobre la profunda influencia de la cultura mexicana en Chile, mencionando que creció viendo a Cantinflas y "El Chavo del Ocho". Para ella, la industria cinematográfica mexicana ha sido un referente tanto por su historia como por su capacidad de internacionalización.
"El cine contemporáneo mexicano ha sido un maestro. Es un camino a seguir", afirma, poniendo como ejemplo a Guillermo del Toro, cuya visión sobre hacer cine con ingenio y recursos limitados resuena profundamente con la experiencia chilena.
El FICG 41, que se celebrará del 17 al 25 de abril, se convierte así en una ventana privilegiada para explorar la cinematografía chilena en toda su diversidad, consolidando al mismo tiempo los lazos creativos y productivos entre dos de las industrias más dinámicas de Iberoamérica.



