Cumbres Borrascosas revive con una adaptación visceral y adulta de Emerald Fennell
Cumbres Borrascosas: adaptación visceral de Emerald Fennell

Cumbres Borrascosas renace en el cine con una visión moderna y visceral

La icónica novela de Emily Brontë, Cumbres Borrascosas, regresa a la pantalla grande en una adaptación cinematográfica dirigida por Emerald Fennell, conocida por su trabajo en Saltburn. Esta nueva versión, que se estrena en cines a partir de mañana, presenta a Margot Robbie como Cathy y Jacob Elordi como Heathcliff, ofreciendo una perspectiva más adulta y cruda que se aleja de la timidez victoriana de la obra original publicada en 1847.

Modernización de personajes y exploración de decisiones humanas

Emerald Fennell ha optado por modernizar a los personajes principales, llevándolos a una etapa adulta donde Cathy tiene entre 20 y 25 años, en lugar de la adolescencia tardía descrita en el libro. Este cambio permite profundizar en sus buenas y malas decisiones como seres humanos, eliminando justificaciones como "sólo son niños tontos" y enfocándose en las consecuencias severas de sus actos. En entrevista, Margot Robbie destacó que esta madurez proyecta la estabilidad que una mujer como Cathy buscaba en su vida, incluyendo su elección de casarse con Edgar Linton, interpretado por Shazad Latif, lo que resulta en el error más grande de su vida por estar enamorada de Heathcliff.

La directora ha priorizado lo visceral en el desarrollo del filme, dejando de lado elementos como la lucha de clases, el machismo y el racismo que Brontë expuso en su trama. En su lugar, se centra en la humanidad de los personajes, explorando su intenso deseo, represión y la necesidad de encontrar su identidad en su realidad. Esto se traduce en una experiencia visual impactante, a diferencia de la prosa implícita del libro donde lo físico ni siquiera está presente.

Un Heathcliff complejo y una Cathy seducida por el poder

El filme proyecta a Heathcliff como un hombre decidido a obtener lo que necesita, un galán y antihéroe romántico, pero en realidad es un personaje terrible, víctima de su orfandad, con trastornos como el apego ansioso y el narcisismo. Su necesidad de ser validado por Cathy impulsa la trama, creando una dinámica emocional y evocadora que, según Robbie, ha estado ausente en la pantalla durante mucho tiempo. Por otro lado, Cathy es seducida por la elección del poder al casarse con Edgar, una decisión que desencadena conflictos profundos y transforma a Edgar de un tipo antipático en el libro a una verdadera amenaza en esta adaptación.

Margot Robbie reveló que para evitar prejuicios, no leyó la novela hasta después de explorar la versión de Fennell, lo que le permitió entender mejor las motivaciones de Cathy. "Exactamente. Tenías que entender por qué Cathy fue seducida por este camino en su vida", comentó entre risas, añadiendo que en cierto punto de la película, el espectador podría desear que Heathcliff no regrese para evitar más dolor.

Elementos visuales y legado de adaptaciones

La película captura la vibra gótica de la novela, con tenebrosos castillos europeos, lluvias, neblinas en los campos abiertos de Yorkshire, Inglaterra, y aspectos sobrenaturales que insinúan espiritualidad y muerte. Emerald Fennell describió el libro como una habitación que cambia con cada relectura, una cualidad que intentó reflejar en su adaptación. Esta versión se suma a una larga lista de adaptaciones, incluyendo Abismos de pasión de Luis Buñuel en 1953 y la de Peter Kosminsky en 1992 con Juliette Binoche y Ralph Fiennes.

Margot Robbie también destacó la elección de Jacob Elordi como Heathcliff, basada en rasgos que cuadraban con el dibujo de la novela, lejos de la promoción viral sobre sus piernas temblorosas. Ella cree que esta Cumbres Borrascosas sorprenderá al espectador, yendo más allá de lo provocativo para alojarse en el erotismo y lo emocional, ofreciendo una historia de amor que golpea profundamente.

Dato curioso: Emily Brontë publicó Cumbres Borrascosas en 1847 bajo el seudónimo de Elis Bell, debido a que en la Inglaterra victoriana las obras de mujeres no eran tomadas en serio. La diferencia de clases y los valores de esa época fueron el contexto en el que desarrolló esta historia atemporal.