Ryan Gosling y directores desvelan la esencia humana de 'Proyecto Fin del Mundo'
Exclusiva: En una entrevista con Excélsior, Ryan Gosling, junto a los directores Phil Lord y Chris Miller, compartieron detalles íntimos sobre la adaptación al cine del libro Project Hail Mary de Andy Weir, titulada Proyecto fin del mundo, que llega a las carteleras con un presupuesto de 200 millones de dólares. La película, estrenada este 19 de marzo de 2026, sumerge al espectador en una misión espacial para salvar a la humanidad de una amenaza solar, mientras explora temas profundos de soledad y pertenencia.
Una experiencia solitaria que refleja la humanidad
Gosling interpreta a Ryland Grace, un astronauta que despierta solo en el vasto universo, sin recuerdos claros y rodeado solo de objetos de compañeros fallecidos. El actor describió cómo filmar en aislamiento le permitió conectar con la narrativa de Weir, que celebra la capacidad humana para superar lo imposible. "Algo que dice Andy Weir en el libro es que las malas noticias son las que suelen aparecer más en el mundo, pero alguien puede caerse en la calle y cinco personas lo ayudan, y eso no se reporta. Él cree mucho en la humanidad, en nuestra capacidad de hacer lo imposible y de apoyarnos", expresó Gosling, destacando cómo esta visión impregna la película, conmoviéndolo profundamente.
Durante su preparación, el actor descubrió fenómenos cósmicos y la labor de científicos anónimos, lo que le hizo sentir parte de algo mayor. "Me encanta estar con lo que llamo 'gente del espacio'. Como cuando estuve con la NASA. Hay algo muy inspirador en ellos... conocer que la luz de las estrellas que vemos ha viajado millones de años para llegar a nosotros. Tal vez esas estrellas ya ni existen, pero seguimos viéndolas", reflexionó, añadiendo que esta experiencia cambió su perspectiva sobre el universo y la importancia de mirar al cielo con más frecuencia.
El hogar como concepto de comunidad en el espacio
Los directores Phil Lord y Christopher Miller, conocidos por la saga animada de Spider-Man, abordaron el tema del hogar desde una perspectiva única. Compararon su propia vida nómada como cineastas con la del protagonista, quien encuentra su verdadero hogar en el espacio junto a Rocky, un alienígena que conoce en su viaje. "En la película, el hogar para Ryland Grace es donde está Rocky. Nosotros como cineastas creo que sentimos lo mismo. Este trabajo te lleva por todo el mundo... El hogar es donde tienes comunidad, donde puedes ser tú mismo. No es un lugar geográfico", explicó Lord, subrayando la idea de Weir de que las especies espaciales deben ser sociales para sobrevivir.
Además, los realizadores buscaron desmitificar la visión hostil del espacio común en la ciencia ficción. "No queríamos mostrar el espacio como algo hostil. Muchas películas tratan de alguien solo que quiere volver a la Tierra. Esta es sobre alguien solo en la Tierra que se siente más en casa en el espacio con su nuevo amigo", compartió Miller. Enfatizaron en mostrar la Tierra como un planeta vivo, con atmósferas imperfectas, y el espacio como un entorno familiar, resaltando que nuestro planeta también está en el cosmos.
Conectar a través de la grandeza íntima
El objetivo final de la película, según Miller, es recuperar la atención en las relaciones personales y el entorno, combinando escala épica con intimidad emocional. "Nos encanta que esta película sea algo muy íntimo y muy grande al mismo tiempo. Cuando conectas con alguien y sientes que serán compañeros de vida, sientes que pueden enfrentar cualquier cosa. Ese es el sentimiento que queríamos transmitir", concluyó. Destacó que la grandeza visual carece de significado sin momentos personales que fomenten conexiones, reflejando así el corazón de la historia de Weir.
Con Proyecto fin del mundo, los cineastas y Gosling invitan al público a reflexionar sobre la humanidad, la soledad y la búsqueda de pertenencia en un universo infinito, ofreciendo una experiencia cinematográfica que equilibra espectáculo con profundidad emocional.



