Pixar presenta su película número 30 con un profundo mensaje social y ecológico
El estudio de animación Pixar se prepara para el estreno de "Hoppers: Operación Castor", su trigésima producción cinematográfica que llegará a las pantallas el próximo 5 de marzo. Bajo la dirección de Daniel Chong y la producción de Nicole Paradise Grindle, conocida por su trabajo en "Bichos", "Los Increíbles" y las entregas de "Toy Story", esta cinta promete combinar entretenimiento con una reflexión sobre problemáticas contemporáneas.
Una historia de conexión y coexistencia
El filme sigue las aventuras de "Mabel", una niña con conocimientos tecnológicos que, sintiendo mayor empatía por los animales que por los humanos, transfiere su conciencia a un roedor robótico para infiltrarse en el reino animal. Allí, entabla una amistad inesperada con "el rey George", un amable castor real, con quien trabajará junto a todas las criaturas del bosque para detener los planes del alcalde "Jerry", quien amenaza con destruir su hábitat natural para construir una autopista y asegurar su reelección.
Daniel Chong explica el trasfondo de la película: "Esta película realmente trata sobre la conexión y la coexistencia. Eso se relaciona con cualquier persona en este planeta, todos nos sentimos un poco desconectados de los demás, de la Tierra en la que vivimos, y hay algo muy cierto en este tema de que todos somos animales y estamos conectados con este gigantesco ecosistema".
Temas sociales y políticos en la animación
La producción no solo aborda la relación entre humanos y naturaleza, sino que también refleja el impacto del desplazamiento de poblaciones por intereses políticos y comerciales. A través de la construcción de la autopista en la trama, la película muestra cómo decisiones aparentemente técnicas pueden tener consecuencias devastadoras para comunidades enteras.
Chong profundiza en este aspecto: "Es difícil poner las reglas en la realidad en nuestra película, lo único que intentamos transmitir es lo absurdo y contradictorio que es el mundo. La esencia de todo esto es que siempre habrá contradicciones cuando se trata de reglas que ayudan a gobernar".
Los niños como público comprensivo
Uno de los aspectos más destacados por la productora Nicole Paradise Grindle es la capacidad de los niños para comprender las complejidades del mundo que la película presenta. "A veces, al proyectar nuestra película, descubrimos que los niños entendían mejor lo que intentábamos decir que los adultos, sinceramente, comprenden de verdad la interacción humana fundamental y saben cómo asustarse, cómo calmarse y comprenden las cosas de una manera emocional muy profunda", afirma Grindle.
El sentido de comunidad como eje central
Como película número 30 de Pixar, "Hoppers: Operación Castor" representa un hito para el estudio, y sus creadores aprovechan para enfatizar un mensaje de unidad. "La regla más importante es que todos estamos juntos en esto, esa es la idea central detrás; se trata de que entendamos que todos tenemos responsabilidades mutuas, una necesidad colectiva de cuidarnos, ese es el verdadero objetivo que debemos perseguir", señala Chong.
La trama también explora los extremos a los que pueden llegar los conflictos, presentando una guerra que se desata entre animales y humanos debido a un malentendido derivado del temperamento de "Mabel", quien sufre un ataque de ira. A partir de este incidente, los malentendidos se suceden, complicando aún más la ya tensa relación entre especies.
Un legado de animación con propósito
Con un equipo creativo experimentado y una narrativa que combina aventura, tecnología y conciencia social, "Hoppers: Operación Castor" se posiciona como una de las producciones más ambiciosas de Pixar en términos temáticos. La película no solo busca entretener, sino también inspirar reflexiones sobre nuestra relación con el medio ambiente y con los demás, recordando que, en palabras de sus creadores, "todos estamos conectados con este gigantesco ecosistema".