Sismo de magnitud 5.1 sacude el norte de Argentina cerca de la frontera con Chile
Un sismo de magnitud 5.1 en la escala de Richter, con una profundidad de 187 kilómetros, se registró este lunes en el norte de Argentina, específicamente en la localidad de San Antonio de los Cobres, provincia de Salta, cerca de la frontera con Chile. Según informó el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), el evento no dejó víctimas, personas heridas ni daños materiales.
Detalles del evento sísmico
El temblor ocurrió en una zona rural ubicada a aproximadamente 70 kilómetros del centro habitado durante la tarde del día. Debido a su considerable profundidad, el sismo prácticamente no fue percibido por los habitantes de los núcleos urbanos argentinos. El geofísico Gerardo Sánchez del Inpres explicó que la profundidad es un factor clave para determinar si un sismo se siente o no, incluso más que la magnitud en algunos casos.
"Es común y esperable que este tipo de sismos no produzcan daños y que no sean notados por la población en áreas urbanas", señaló Sánchez en diálogo con Efe. El Instituto no recibió reportes de movimientos en la zona, lo que confirma la baja percepción del evento.
Contexto y comparaciones históricas
El experto también aclaró que "en grandes distancias entre el eje central del sismo y la superficie puede no sentirse por muy alta que sea su magnitud". Como ejemplo, citó el movimiento telúrico de magnitud 7.1 que ocurrió en 2011 en la provincia argentina de Santiago del Estero, el cual, a pesar de su alta intensidad, no causó incidentes mayores debido a que ocurrió en una zona deshabitada y a una profundidad de 600 kilómetros.
Además, se reportó que el pasado domingo hubo un nuevo temblor en cuatro regiones chilenas cercanas a la frontera argentina, aunque no se proporcionaron detalles adicionales sobre ese evento. Este incidente subraya la actividad sísmica recurrente en la región, que a menudo pasa desapercibida por la población.
Implicaciones y seguridad
La falta de daños y víctimas en este sismo resalta la importancia de la profundidad como factor mitigador. A pesar de la magnitud moderada, la localización profunda del epicentro actuó como un amortiguador natural, previniendo cualquier impacto significativo en la superficie. Esto refuerza la necesidad de continuar con los esfuerzos de monitoreo y prevención sísmica en áreas propensas a estos fenómenos.
En resumen, este evento sirve como un recordatorio de la dinámica geológica de la región, donde los sismos son frecuentes pero no siempre perceptibles o dañinos, gracias a condiciones como la profundidad y la ubicación en zonas rurales o deshabitadas.