El brunch se ha vuelto cada vez más popular al combinar lo mejor del desayuno y el almuerzo en un horario relajado. El quiche Lorraine se ha convertido en el protagonista del brunch en muchos restaurantes. Aprende a prepararlo con esta receta tradicional francesa.
¿Qué es un quiche Lorraine?
Los quiches son una especie de pay salado. El que lleva por nombre Lorraine, por la región donde se originó, es una de las recetas más emblemáticas de la cocina francesa. Su principal característica es la base: una masa quebrada con textura única y sabor mantequilloso. El relleno se prepara con una mezcla de huevo, crema y tocino, resultando en una tarta cremosa.
Aunque la versión original del siglo XVI no era igual a la que conocemos hoy, con el tiempo ha evolucionado, añadiendo ingredientes como tocino, queso e incluso vegetales como espinaca. Esta versatilidad le ha ganado un lugar en los menús de restaurantes, especialmente en el brunch, por ser elegante, equilibrada y una forma diferente de presentar los clásicos huevos del desayuno.
Receta de quiche Lorraine
Ingredientes para la base quebrada
- 200 gramos de harina
- 100 gramos de mantequilla fría en cubos
- 1 huevo
- 1 pizca de sal
- 2 a 3 cucharadas de agua fría
Ingredientes para el relleno
- 200 gramos de tocino cortado en tiras
- 3 huevos
- 200 mililitros de crema para batir
- 100 mililitros de leche
- Sal, pimienta y nuez moscada al gusto
Preparación
Comienza con la base: en un recipiente amplio, coloca la harina. Agrega la mantequilla y, con ayuda de un tenedor o con las yemas de los dedos, mezcla hasta obtener una textura arenosa. Incorpora el huevo junto con la pizca de sal y mezcla con las manos. Añade el agua por partes hasta formar una masa compacta. Forma una bola, envuélvela en plástico de cocina y refrigera por 30 minutos para que se endurezca ligeramente.
Pasado el tiempo, coloca la masa sobre una mesa limpia y ligeramente enharinada. Extiéndela con un rodillo para formar un círculo un poco más grande que tu molde. Engrasa ligeramente un molde para quiche o tarta y cubre el interior, incluyendo los bordes, con la masa. Presiónala para pegarla y perfora con un tenedor para que no se infle. Cubre la base con un círculo de papel encerado y coloca encima una capa de frijoles secos para hacer contrapeso. Lleva al horno precalentado a 180 °C y cocina por 15 minutos. Retira del horno y deja enfriar antes de verter el relleno.
Para el relleno, en una sartén fríe el tocino con su propia grasa. Cuando esté listo, sácalo con una espumadera para quitar el exceso de grasa y colócalo sobre papel absorbente. En un tazón, bate los huevos con la crema para batir, la leche, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada hasta que quede completamente integrado. Distribuye el tocino dorado sobre la base del quiche y vierte la mezcla de huevo. No te preocupes porque esté líquida, cuajará en el horno. Hornea a 180 °C de 30 a 35 minutos o hasta que el centro esté firme. Retira del horno y deja reposar al menos 10 minutos para que el relleno no se desparrame al cortarla. Sirve tu quiche Lorraine acompañado de ensalada fresca con una vinagreta suave.
Variaciones y consejos
Aunque la receta original francesa no lleva queso, puedes añadirlo si buscas una textura más cremosa y gratinada. La mejor opción es el gruyere por su sabor intenso pero equilibrado. Si prefieres algo más suave, usa queso emmental, manchego (muy común en México) o mozzarella. Con 100 gramos de queso rallado añadido a la mezcla de huevo será suficiente. No importa si prefieres la versión tradicional o moderna, con esta receta el quiche Lorraine queda delicioso, perfecto para un desayuno o brunch.



