Pese al acuerdo establecido por la comunidad ARMY para salvaguardar la tranquilidad de los integrantes de BTS durante su estancia en México, decenas de seguidores se dieron cita la mañana de este sábado en las afueras del hotel donde se hospeda la banda en la Ciudad de México. El pacto, conocido como el pacto ARMY, fue diseñado para evitar situaciones de acoso y garantizar que los artistas disfruten de su visita sin contratiempos.
Contexto del pacto ARMY
El protocolo de comportamiento ético surgió tras el éxito de la primera presentación del Arirang World Tour en el Estadio GNP. La comunidad de seguidores de BTS implementó medidas estrictas respecto al manejo de información en plataformas digitales y el comportamiento en espacios públicos. El objetivo principal es evitar aglomeraciones que puedan comprometer la seguridad tanto de los artistas como de los ciudadanos. BTS aún tiene dos conciertos pendientes en la capital mexicana.
Lineamientos de privacidad y seguridad
Dentro de los puntos fundamentales del pacto destacan el resguardo de la ubicación, pues quedó estrictamente prohibido compartir la localización exacta, nombres de restaurantes o sitios turísticos donde se aviste a algún integrante en tiempo real. Asimismo, se solicitó a la comunidad evitar congregarse en las entradas de los alojamientos para facilitar los desplazamientos de la banda.
Incumplimiento del pacto
A pesar de estas disposiciones, este sábado 9 de mayo, desde las 10:00 de la mañana y hasta alrededor de las 12:00 del día, el Heraldo de México pudo constatar que decenas de personas se reunieron afuera del hotel. Los fans ocuparon tanto la banqueta como el camellón de la avenida, portando playeras, chamarras, gorras y otra parafernalia de la banda, con la esperanza de que los integrantes salieran o se asomaran por las ventanas de sus habitaciones.
Compromiso y madurez de la base de seguidores
La organización de este pacto refleja el nivel de compromiso y madurez de la base de seguidores en México, quienes buscan proyectar una imagen de respeto ante la industria internacional. Los promotores de la iniciativa señalan que la interacción con el grupo debe limitarse exclusivamente a los eventos oficiales, como el concierto inaugural del pasado 7 de mayo, donde se reunieron más de 50 mil personas.
Este incidente pone de manifiesto la dificultad de mantener la disciplina entre una comunidad tan numerosa y apasionada, a pesar de los esfuerzos por promover un comportamiento responsable.



