Se aproxima el 10 de mayo y con ello nos aprestamos a celebrar y ser celebradas. En México, ser una mujer adulta se identifica con ser madre. Y tiene sentido, puesto que en las décadas de 1960 al 2000, nueve de cada 10 mujeres, según el INEGI, eran madres. Sin embargo, en el 2023, solo siete de cada 10 son madres. Más aun, 44 por ciento de las mujeres menores de 24 años declara no querer ser madre. No disponemos de ese dato para los setenta, porque sería muy interesante saber quiénes querían ser madre y quiénes no tuvieron opción. De cualquier forma, parece que esa asociación respecto de madre como el ideal de ser mujer ha cambiado.
Día de la Madre: menos hijos por mujer
Los datos también nos dicen que las que son madres tienen menos hijos: el número de hijos nacidos por mexicana es de 1.9, muy lejos de los 6.5 hijos de la década de los setenta. En resumen: más mujeres sin hijos y menos hijos por mujer. Por ejemplo, en 2021 nacieron un millón 912 mil 178 bebés (casi un millón menos que en el año 1994), mientras que en 2024 nacieron un millón 672 mil 227. Esta tendencia se registra en casi todos los países y la preocupación por las consecuencias comienza a generalizarse. Al no haber reemplazo poblacional, que se calcula en torno al 2.1, la tasa de relevo de los trabajadores no será cubierta. La población envejecerá y los fondos de pensiones serán insuficientes, así como la provisión de cuidados.
Razones detrás de la baja natalidad
Pero ¿por qué las mujeres no quieren tener hijos? Y, sobre todo, ¿es esta la pregunta que debemos hacernos? ¿Es solo responsabilidad de las mujeres que descienda la natalidad a nivel mundial? De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas en México, los principales motivos por los que las personas tienen menos hijos son los motivos socioeconómicos (30 por ciento), las limitaciones relacionadas con la vivienda (23 por ciento), la situación política o social (21 por ciento), el desempleo o precariedad laboral (17 por ciento) y la ausencia de una pareja adecuada para compartir la crianza (16 por ciento).
Desigualdad en la crianza
En México, según el mismo INEGI, las mujeres son las que históricamente se han hecho cargo de los hijos, lo que podemos ver reflejado en estas dos cifras: ocho de cada 10 hogares monoparentales tienen una mujer al frente. Y solo uno de cada cuatro niños en un hogar separado recibe una pensión alimenticia, aunque en un (escasísimo) 40 por ciento de los casos de separación hay una asignación. Por supuesto, el dinero no lo es todo: también hay otros cuidados necesarios, que según las mismas encuestas recaen de forma abrumadora en las mujeres: por cada hora dedicada por los padres al hogar y los cuidados, las mamás dedican tres. Ellos pueden alegar que el gobierno no les da facilidades: legalmente solo disponen de cinco días de permiso por paternidad. A pesar de los intentos por aumentarlo, hay una hostilidad enorme por parte del sector privado. De hecho, cuando un hombre tiene un hijo, su trayectoria profesional continúa, con aumentos de su salario hasta en un 38 por ciento. Sin embargo, las mujeres son relegadas y solo continúan mejorando un 8 por ciento.
Día de la Madre: una mirada más amplia
El hecho de que la natalidad descienda es multicausal, y tratar de resolverlo poniendo el foco en por qué no queremos las mujeres tener más hijos solo llevará a respuestas trasnochadas, que nos mandan de vuelta a casa y buscan controlar nuestro cuerpo y nuestra capacidad de decisión. Sería mejor hacer preguntas más complejas, por ejemplo, por qué los hombres no ejercen su paternidad con independencia del estatus de su relación con la madre, por qué las empresas perjudican a las mujeres que tienen hijos. O incluso, qué vamos a hacer con una sociedad en la que a las mujeres cada vez nos interesa menos ser madres y elegimos no serlo.
Por Concepción Sánchez Domínguez-Guilarte y Mariana Espeleta Olivera, académicas del Centro Universitario por la Dignidad y la Justicia del ITESO



