La Junta de Gobierno de Banco de México (Banxico) aplicó un nuevo recorte de 25 puntos base en la tasa de fondeo, ubicándola en 6.50% durante la tercera decisión monetaria del año. Esta medida busca contrarrestar el estancamiento económico que enfrenta el país.
Contexto inflacionario y económico
La decisión se sustenta en la evolución de la inflación general, que disminuyó de 4.63% en la primera quincena de marzo a 4.45% en abril. Además, se consideró el impacto incierto del conflicto en Medio Oriente sobre la economía global, así como la contracción del 0.8% registrada en el Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre de 2026, según estimaciones del INEGI.
Opinión de expertos
Israel Macías, académico y economista de la Universidad Panamericana, señaló que el principal factor detrás del recorte es la necesidad de reactivar una economía que considera "en punto muerto, sin crecimiento". "La manera de tratar de revivir tanto el consumo como la inversión es este último episodio de recorte de tasas", afirmó. No obstante, advirtió que el margen para seguir reduciendo las tasas es cada vez menor debido a la persistente inflación, especialmente en alimentos, que alcanza hasta el 8%, muy por encima de la meta del 3% de Banxico.
Impacto en la deuda pública
Para el gobierno federal, el recorte representa un alivio, ya que reducirá los intereses que debe pagar por la deuda pública, proyectada en más de un billón de pesos para 2026, equivalente a uno de cada 10 pesos del gasto público. "El gobierno federal se ha estado endeudando a una velocidad de 83 millones de pesos por hora", destacó Macías.
Efectos en la población
Sin embargo, el beneficio no se trasladará de manera inmediata a los consumidores. Macías explicó que las tasas de créditos hipotecarios, automotrices o de tarjetas de crédito no se verán modificadas, por lo que los deudores no percibirán una ganancia significativa. En cambio, quienes ahorran verán reducidos sus rendimientos.
Ciclo de recortes desde 2024
El banco central inició su ciclo de recortes en marzo de 2024, cuando la tasa se ubicaba en 11.25%. Desde entonces, ha realizado 15 movimientos, reduciendo la tasa en 475 puntos base, de los cuales más del 60% ocurrieron durante 2025. A pesar de estos esfuerzos, Macías considera que las posibilidades de nuevos recortes son limitadas, dado que la inflación subyacente sigue siendo elevada.



