Sheinbaum revela que vio a Shakira 'escondidita' desde Palacio Nacional
Sheinbaum vio a Shakira 'escondidita' desde Palacio Nacional

Sheinbaum disfruta del concierto de Shakira desde las sombras de Palacio Nacional

En una revelación que capturó la atención nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum confesó este lunes que presenció el monumental concierto gratuito de Shakira en el Zócalo capitalino desde una posición discreta: a través de una ventana del Palacio Nacional, manteniéndose fuera de la vista pública. Durante su conferencia matutina conocida como 'La Mañanera', la mandataria compartió detalles íntimos de su experiencia mientras elogiaba profundamente a la icónica cantante colombiana.

Un espectáculo presenciado desde la intimidad presidencial

"Estaba en la ventanita. Para que nadie me viera, escondidita", admitió Sheinbaum con un tono de complicidad. Aunque reconoció que no pudo disfrutar de la presentación completa, aseguró que "desde aquí se oía todo", refiriéndose a la acústica que llegaba hasta su refugio en el histórico edificio gubernamental. La presidenta también elogió la transmisión televisiva del evento, calificándolo como "muy bonito, la verdad".

El concierto, que tuvo lugar el domingo 1 de marzo de 2026, marcó un hito en la escena musical mexicana al congregar a aproximadamente 400 mil personas en el corazón de la Ciudad de México, según las cifras oficiales proporcionadas por el gobierno. Sheinbaum destacó que esta impresionante cifra no incluye a la multitud adicional que siguió el espectáculo a través de la transmisión en vivo, ni a los congregados en pantallas gigantes instaladas en puntos estratégicos como la Alameda Central y el Monumento a la Revolución.

Shakira: un amor transversal por las familias mexicanas

La mandataria no escatimó elogios hacia la artista, afirmando categóricamente que Shakira es "muy querida por el Pueblo de México". En sus palabras: "La gente de primerísima, muchas familias; vimos el Zócalo, pero Clara [Brugada] nos informó que había gente en la Alameda, en el Monumento a la Revolución, muy bonito. Muy querida Shakira por las familias mexicanas".

Este reconocimiento presidencial llega en el contexto de un evento que no solo rompió récords de asistencia, sino que también representó la culminación de la gira "Las Mujeres Ya No Lloran Tour" de la cantante. El concierto gratuito, organizado conjuntamente por el gobierno de la Ciudad de México y Grupo Modelo como parte de la celebración por los 100 años de Corona, mantuvo la producción de alta calidad característica de los espectáculos de Shakira.

Un evento histórico con producción de primer nivel

El montaje incluyó elementos espectaculares que deleitaron a la multitud:

  • Cambios de vestuario elaborados que mostraron la evolución estilística de la artista
  • Videos proyectados que complementaron la narrativa visual del concierto
  • Un impresionante inflable gigante con forma de loba que dominó el escenario
  • Coreografías ejecutadas por un equipo de bailarinas profesionales
  • Efectos pirotécnicos que iluminaron el cielo nocturno del Zócalo

El repertorio abarcó éxitos que definieron la carrera de Shakira, desde temas tempranos como "Donde estás corazón" hasta éxitos más recientes como "Soltera", "Suerte" e "Inevitable", creando un viaje musical que resonó con varias generaciones de fanáticos.

La emoción de una despedida y un agradecimiento sincero

En el clímax emocional de la noche, Shakira dirigió palabras conmovedoras a su audiencia mexicana: "Esto es un sueño", expresó la artista. "Muchísimas gracias a todos los que han estado acampando desde temprano bajo el sol. Como siempre, venciendo todos los obstáculos, junto conmigo. Hoy tengo una mezcla de emoción, de nostalgia y de agradecimiento, porque hoy es el último día de nuestra gira en México, mi casa… hoy aquí en el Zócalo, y siempre, para siempre, somos uno".

La revelación de Sheinbaum sobre su discreta participación en el evento añade una capa de humanidad a la relación entre el gobierno y las expresiones culturales populares, mostrando cómo incluso las más altas autoridades pueden encontrar momentos de conexión con las manifestaciones artísticas que unen a la nación.