Última oportunidad: obras teatrales en CDMX que cierran temporada en marzo
Marzo marca el cierre de temporada para varias producciones teatrales en la Ciudad de México, con tres montajes destacados que ofrecen sus últimas funciones este mes. Fenrir: el dios lobo se despide tras ocho años en cartelera, mientras Oso Polar decapitado y Memoria en el asfalto también llegan a su recta final, presentando propuestas que abordan mitología, tecnología y memoria urbana.
Fenrir: el dios lobo culmina un ciclo histórico
Desde su estreno en 2018, Fenrir: el dios lobo se mantuvo como una de las producciones de mayor permanencia dentro del circuito teatral institucional dirigido a nuevas audiencias. La obra, escrita por Yafté Arias y dirigida por Andrea Cruz Meléndez, retoma el mito nórdico del lobo Fenrir para explorar conflictos familiares, identidad y la tensión entre destino y libre albedrío.
La temporada final se realiza hasta el 11 de marzo, con funciones los martes y miércoles a las 20:00 horas en el Teatro El Galeón Abraham Oceransky. El montaje articula actuación física, combate escénico, máscaras y títeres, recursos que han definido su estética distintiva desde su estreno inicial.
En entrevista exclusiva, el actor Hugo Rocha, quien interpreta a Loki, describió el cierre como un proceso de balance profesional. "Mucho aprendizaje y mucha añoranza", afirmó al referirse al final de un ciclo que acompañó durante casi una década. Rocha destacó que la obra permitió consolidar un vínculo constante con públicos juveniles y reconoció la exigencia física del montaje: "No es lo mismo hacer esta obra hace ocho años que hacerla ahorita", señaló en relación con el desgaste corporal que implica sostener un espectáculo con combate escénico intenso.
Oso Polar decapitado: reflexión sobre tecnología y conciencia
En el mismo complejo cultural, Oso Polar decapitado, escrita por David Gaitán y dirigida por Martín Acosta, aborda la relación entre humanos y tecnología desde una perspectiva escénica que combina humor oscuro y reflexión contemporánea. La puesta en escena explora un universo donde humanos y robots conviven en medio de tensiones éticas y emocionales vinculadas con la tecnología y la conciencia moderna.
La actriz Verónica Bravo, quien forma parte del elenco, explicó que el montaje rompe con estructuras tradicionales: "Oso Polar decapitado no es una obra convencional, es muy diferente a lo normal. Y por lo tanto no tengo un solo personaje. Personifico a varios humanos distintos y varios robots distintos", declaró al referirse al reto actoral que implica la propuesta.
Bravo detalló que los robots no están representados desde una visión mecánica o caricaturesca, sino como figuras que intentan aproximarse a lo humano. "Estos robots están tratando de parecer humanos. No vemos una caricatura de robot", afirmó. Sobre el trasfondo temático, añadió: "Hoy estamos más conectados que nunca. Esa hiperconectividad genera una hiperconciencia que provoca niveles de ansiedad nunca antes vistos", vinculando la obra directamente con el contexto social actual.
Oso Polar decapitado se presenta en el Teatro El Galeón Abraham Oceransky, dentro del Centro Cultural del Bosque, con funciones de jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas, hasta el 15 de marzo de 2026.
Memoria en el asfalto: monólogo en el Helénico
En el Centro Cultural Helénico, Memoria en el asfalto ofrece una propuesta unipersonal escrita por Aldo Martínez Sandoval, dirigida por Daniela Parra e interpretada por Carlos Ordóñez. El monólogo se presenta en el Foro Alternativo del 31 de enero al 15 de marzo, con funciones los sábados y domingos a las 20:00 horas.
La obra sigue a un hombre que recorre el Centro Histórico de la Ciudad de México mientras reconstruye una ruptura personal. El espacio urbano funciona como detonador de recuerdos que articulan un mapa emocional marcado por la pérdida y la transformación profunda.
La puesta fue nominada a los Premios Metropolitanos de Teatro 2024 en la categoría de Mejor espectáculo unipersonal, reconociendo su calidad artística y narrativa. Los boletos tienen un costo de 250 pesos y están disponibles en taquilla y en los canales oficiales del Centro Cultural Helénico, ofreciendo una última oportunidad para experimentar esta obra antes de que finalice su temporada.
