Confesión en pantalla: conductoras revelan atracción por el hijo de Consuelo Duval
El programa Pinky Promise, bajo la conducción de Karla Díaz, se ha consolidado como un espacio donde las figuras del entretenimiento mexicano comparten anécdotas personales y aclaran rumores. En su más reciente emisión, el programa recibió a las conductoras del popular segmento Netas Divinas, aunque con la notable ausencia de Galilea Montijo.
Un momento de confesiones divertidas
Durante la conversación, surgió un tema que provocó carcajadas entre las presentes: Michel Duval, hijo de la actriz y comediante Consuelo Duval. El grupo, conformado por Paola Rojas, Natalia Téllez, Daniela Magun y la propia Consuelo Duval, fue interrogado sobre qué ocurre cuando sienten atracción por los hijos de sus amigas.
La situación se tornó especialmente cómica cuando, mientras miraban discretamente a Consuelo, le preguntaron a Karla Díaz si había visto al hijo de la actriz. Karla, entre risas, admitió que no lo conocía visualmente. "Enséñale una foto de Michel", sugirió una de las invitadas, impulsando el intercambio.
Las declaraciones más sinceras
Fue entonces cuando Paola Rojas intervino sin tapujos para expresar su admiración física por el joven Duval. "Está guapísimo, no, no está bueno, está buenísimo... De pronto llega a visitarla al foro y yo empiezo (tartamudea)", confesó la conductora, evidenciando su nerviosismo ante la presencia del muchacho.
Mientras Consuelo Duval buscaba una fotografía de su hijo para mostrársela a Karla Díaz, Daniela Magun también se sumó a las confesiones, admitiendo abiertamente que Michel le parecía muy atractivo. La complicidad entre las conductoras crecía con cada revelación.
El "balconeo" de Natalia Téllez
Natalia Téllez no dejó pasar la oportunidad de agregar humor a la situación, "balconeando" a Daniela Magun al bromear sobre cómo siempre se "sabrosea" a Michel Duval. "El día que fue, estuvo en todo el programa y nunca le hemos dado tanto la razón a alguien, me cae increíble Mich", afirmó Téllez, reforzando la imagen positiva que el joven proyecta entre el círculo de conductoras.
Este episodio de Pinky Promise demostró una vez más cómo los programas de entretenimiento pueden ofrecer momentos genuinos y divertidos, donde las personalidades televisivas se muestran en un plano más humano y cercano, compartiendo confidencias que normalmente permanecerían en privado.