Édgar Villa: el duro camino de la ingeniería al éxito en La Oficina
Édgar Villa: de ingeniero a estrella de La Oficina

Édgar Villa, conocido como "Villita", ha conquistado al público con su personaje Aniv en la serie La Oficina México de Amazon Prime. Sin embargo, detrás del éxito se esconde una historia de lucha, frustración y perseverancia. El actor y comediante, de 51 años, decidió abandonar una carrera en ingeniería para perseguir su sueño artístico, enfrentando múltiples rechazos y una profunda depresión.

El talento como carga

"Ojalá que fuera mal actor. Porque cuando eres mal actor no pasa nada. Vas a un casting y te botan a la primera y dices: 'ah, bueno, pues ya'", confesó Villa, reflejando la frustración de estar cerca del éxito sin alcanzarlo. Esta experiencia lo llevó a una depresión que marcó su trayectoria.

Del anonimato al fenómeno viral

Villita expresó su asombro ante el éxito de La Oficina México, que superó todas las expectativas. A pesar del reconocimiento, admitió haber sufrido el síndrome del impostor. "Te entra este síndrome del impostor muy cañón... créeme que me ha costado mucho trabajo trabajar", señaló.

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Su carrera actoral comenzó en 1997 en teatro estudiantil, donde ganó tres premios consecutivos a mejor actor mientras estudiaba ingeniería en el Instituto Politécnico Nacional. Sin embargo, las circunstancias lo llevaron a trabajar como ingeniero en audio y productor de eventos durante ocho años, un periodo que describió como de "fracaso de vida" y depresión, tras casi obtener papeles protagónicos en dos películas.

Durante su formación, Villita realizó teatro en secreto bajo la tutela de su maestro Javier Zaragoza, quien le enseñó técnica, lectura, comprensión y dirección.

La perseverancia como clave

A pesar de las adversidades y la presión familiar —su padre, ingeniero, le decía: "¿y por qué quieres ser el payasito? de esto no vas a comer hijo, dedícate a otra cosa"—, Villita nunca abandonó su vocación. Tras dejar la ingeniería, encontró en el stand up comedy una nueva vía, dedicándose a ello por 15 años. Fue host oficial de Beer Hall, ha dado clases durante ocho años y fue asistente de dirección de Héctor Suárez, a quien incluso codirigió.

La oportunidad de La Oficina llegó inesperadamente, tras un casting masivo de 1,300 personas. El proceso duró cuatro meses y, al recibir la noticia de su selección para el personaje de Aniv, Villita se emocionó profundamente, llorando durante 10 minutos en su auto, una experiencia que comparó con la escena de la película En busca de la felicidad. En ese momento, el actor atravesaba dificultades económicas y problemas de pareja, con sus proyectos estancados y viviendo al día.

El éxito a los 51 años

"Todo valió la pena y pues también entiendes que a los 51 años puede pasar todo. Tengo 51 años y que pues no es tarde, ¿no? Pero creo que la clave es nunca haber desistido", afirmó Villa. El actor enfatiza la importancia de atreverse a vivir de lo que se ama, no solo "por amor al arte", sino buscando la forma de generar ingresos. "Que se atreva y que vea con lo que le gusta cómo vivir. Porque luego creemos que: 'ah, no, es que como soy pintor... eso no da para vivir'. No, más bien ve cómo te da para vivir".

Actualmente, Édgar Villa tiene dos nuevos proyectos en puerta, incluyendo la firma de una película y otra próxima a concretarse, demostrando que la perseverancia rinde frutos a cualquier edad.

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