Iztapalapa prepara su edición 183 del Viacrucis con médico UNAM como protagonista
La emblemática representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa, reconocida como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, celebrará su edición número 183 en el año 2026 con un protagonista de excepción. Arnulfo Eduardo Morales García, un joven médico cirujano recién egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha sido seleccionado para encarnar a Jesús de Nazareth en este evento de profunda raigambre comunitaria y trascendencia nacional.
Un Cristo con bata blanca: el perfil del protagonista
Originario del barrio de San Lucas en la misma alcaldía, Arnulfo Morales García logró obtener el papel principal en su segunda solicitud, cargando sobre sus hombros no solo la responsabilidad artística y religiosa, sino también una cruz de más de 90 kilogramos durante un recorrido de aproximadamente 9 kilómetros. En entrevista exclusiva, el joven médico expresó la dualidad de emociones que representa esta encomienda:
"Representar a Jesús, el personaje más importante en la historia del mundo, es un orgullo, pero también conlleva una gran responsabilidad, tanto conmigo como con mi comunidad, que desde hace 183 años realiza esta representación", compartió el futuro Cristo iztapalapense.
Fecha y detalles del magno evento religioso
El Viernes Santo 3 de abril de 2026 marcará el desarrollo del tradicional Viacrucis, cuyo trayecto se extiende por los ocho barrios históricos de Iztapalapa y culmina con la representación de la crucifixión en el emblemático Cerro de la Estrella. Acompañando a Arnulfo en esta representación estará Erika Yasmín Morales Hernández, licenciada en Derecho también egresada de la UNAM, quien interpretará el papel de la Virgen María, completando así el núcleo central de esta tradición centenaria.
Impacto económico y social de una tradición viva
Este evento, que cuenta con cobertura mediática a nivel nacional, representa uno de los acontecimientos culturales y religiosos más significativos de la Ciudad de México. Se estima que la celebración genera una derrama económica superior a los 250 millones de pesos y se espera la asistencia de más de 2 millones de personas en su edición 2026, consolidando su posición como uno de los espectáculos de Semana Santa más multitudinarios del país.
La continuidad de esta tradición, que inició en el siglo XIX como respuesta a una epidemia de cólera, demuestra la vitalidad de las expresiones culturales populares mexicanas y su capacidad para reinventarse manteniendo su esencia comunitaria y espiritual. La elección de un profesional de la salud como protagonista en 2026 añade un simbolismo especial a esta representación que año con año renueva el compromiso de los habitantes de Iztapalapa con su patrimonio cultural inmaterial.



