Flagelantes y encruzados: el sacrificio físico que define la Semana Santa en Taxco
Semana Santa en Taxco: flagelantes y sacrificio físico

La intensa tradición de Semana Santa en Taxco: penitencia y fe en las calles

En el municipio de Taxco de Alarcón, Guerrero, la conmemoración de la Semana Santa se distingue por una de las manifestaciones religiosas más impactantes y austeras de México. Las procesiones que recorren las calles empedradas están protagonizadas por hombres y mujeres que, bajo votos de silencio y sacrificio físico, buscan purificar sus culpas y cumplir promesas a figuras religiosas.

Las tres categorías de penitentes: flagelantes, encruzados y ánimas

Esta tradición, que se remonta al siglo XVII y constituye un legado del periodo virreinal, organiza a los participantes en tres grupos bien definidos:

  • Encruzados: Hombres que cargan sobre sus hombros rollos de zarzas con espinas cuyo peso puede alcanzar los cincuenta kilogramos. Caminan descalzos y con el torso descubierto, sosteniendo el fardo con los brazos extendidos en forma de cruz.
  • Flagelantes: Portan una cruz de madera y un látigo con puntas metálicas con el cual golpean su espalda durante el trayecto, provocando sangrado en la piel como acto de penitencia.
  • Ánimas: Integradas principalmente por mujeres, avanzan encadenadas de los tobillos mientras cargan cruces o cirios, inclinando el cuerpo hacia adelante en señal de humildad y devoción.

El significado detrás del sacrificio físico

La razón fundamental de estas prácticas radica en el cumplimiento de una manda o promesa realizada a una figura religiosa. Los participantes consideran que el dolor físico funciona como una vía para obtener el perdón de faltas cometidas o para solicitar la intervención divina en problemas de salud y familiares.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Cada integrante de las hermandades oculta su rostro con un capuz negro para preservar el anonimato, pues la doctrina dicta que el sacrificio debe carecer de vanidad y realizarse únicamente entre el individuo y su creencia.

Preparación y ambiente durante las procesiones

El ambiente en las calles de Taxco durante estas procesiones se caracteriza por sonidos distintivos: el arrastre de las cadenas que portan las mujeres y el golpe rítmico de los látigos contra el cuerpo de los varones. Los presentes observan el paso de las imágenes religiosas que escoltan a los penitentes en su camino hacia los templos de la ciudad.

Los guías locales mencionan que la preparación para estos actos inicia meses antes, con ayunos y oraciones que fortalecen la voluntad de quienes deciden someterse a las pruebas de resistencia física y espiritual.

Respaldo institucional y medidas de seguridad

A pesar de la intensidad de las imágenes, esta práctica cuenta con el respaldo de las autoridades eclesiásticas y civiles como parte del patrimonio cultural del estado de Guerrero. La Semana Santa en Taxco atrae a personas de diversas regiones que buscan presenciar una de las celebraciones más estrictas y tradicionales del país.

Los servicios de salud locales mantienen guardias durante los recorridos para atender a los participantes que presentan deshidratación o heridas derivadas del esfuerzo físico, garantizando así la continuidad de los ritos sin incidentes que pongan en riesgo la vida de los penitentes.

Esta manifestación religiosa no solo representa un acto de fe individual, sino que se ha convertido en un punto de reunión para habitantes y turistas que año con año acuden a Taxco para ser testigos de una tradición que perdura desde hace más de tres siglos.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar