El futbol americano mexicano reconoció a sus grandes figuras en una emotiva ceremonia realizada el 20 de abril de 2026 en la Cámara de Diputados. Entre los homenajeados destacó Francisco de Jesús “Paco” Jasso Miranda, quien ingresó al Salón de la Fama Nacional del Futbol Americano, un proyecto impulsado por Juan Castillejo para preservar la memoria y los valores de este deporte.
Un reconocimiento inesperado
En entrevista exclusiva con La Crónica de Hoy, el coach Jasso expresó su sorpresa y gratitud: “La verdad estoy sorprendido y muy agradecido. Es muy loable la labor que ha hecho Juan Castillejo para consolidar este Salón de la Fama. Es un gran adelanto para quienes amamos este deporte tan formativo y apasionante”. Para él, el reconocimiento no es una meta, sino un incentivo para las nuevas generaciones.
Trayectoria forjada en valores
Jasso recordó que cuando jugó en Liga Mayor en los años sesenta, nunca pensó en premios. “Yo jugué desde los 15 años porque me gustaba, no por llegar a un Salón de la Fama que ni siquiera existía”, afirmó. Su carrera como jugador, coach y formador siempre estuvo guiada por la disciplina, la educación y la hermandad.
Formación integral: deporte y educación
El coach destacó que el futbol americano debe ir de la mano con la educación. “Formamos equipos infantiles con la idea de ayudar a los niños en lo académico y en lo humano”, explicó. Para él, los valores como la honestidad, el respeto y la higiene son fundamentales para formar personas íntegras.
Una mirada crítica a la juventud actual
Jasso expresó su preocupación por algunos comportamientos actuales, especialmente en la tribuna. “Antes había más respeto y valores familiares. Hoy hay demasiada libertad sin límites claros”, señaló. No obstante, reconoció que los jóvenes jugadores aún muestran espíritu de lucha y disciplina.
El legado de un formador
A sus 85 años, Jasso sigue creyendo en el poder transformador del deporte. “El futbol americano fomenta una hermandad única; en el campo se hacen hermanos”, afirmó. Su legado perdura en cada jugador que aprendió disciplina y respeto en el emparrillado.
Una ceremonia emotiva
El coach describió la ceremonia como “muy emotiva, pero también muy cansada”. A pesar de las dificultades logísticas, la emoción fue enorme: “Incluso a mí se me salieron las lágrimas”. Agradeció el trabajo de Juan Castillejo y de ASAFANAL por hacer posible este homenaje.
El ingreso de Francisco de Jesús Jasso Miranda al Salón de la Fama Nacional del Futbol Americano no solo inmortaliza a un personaje del deporte, sino a un formador de seres humanos. Su legado vive en la convicción de que el deporte puede construir un México mejor.



