El calor de Miami no era solo el del asfalto. En la cabina de su Ferrari, con la adrenalina disparada y Kimi Antonelli pegado a sus espejos como una sombra incómoda, Charles Leclerc abrió el radio y soltó lo que pensaba sin filtro. Lo que dijo retumbó en el paddock del Gran Premio de Miami mucho después de que cayera la bandera a cuadros de la carrera sprint del sábado.
Las duras críticas de Leclerc
"Kimi es muy malo en las maniobras rueda a rueda. Se movió en la frenada. Es increíble", disparó el monegasco sobre el líder del campeonato mundial. La frase era un proyectil. Leclerc terminó tercero en la sprint, por detrás de Lando Norris y Oscar Piastri, mientras Antonelli cruzaba la meta cuarto para después caer al sexto puesto por una penalización de cinco segundos que los comisarios le aplicaron por rebasar repetidamente los límites de la pista.
El arrepentimiento y la ironía
Cuando se quitó el casco y la temperatura bajó, Leclerc eligió dar marcha atrás. No del todo, pero sí lo suficiente para que el episodio no se convirtiera en una guerra abierta con el piloto más joven y más rápido del campeonato. "Quizá fui un poco duro, con la adrenalina dentro del auto", reconoció el piloto de Ferrari ante los medios. La autocrítica no venía sola. Venía envuelta en una petición y en una ironía que dibujó una sonrisa en el paddock: "Es cierto que hemos tenido nuestros roces con Kimi en el pasado y espero que esto se calme un poco de aquí en adelante. Sobre todo porque es el único italiano en la parrilla frente a Ferrari".
El contexto de la rivalidad
El argumento tiene su gracia. Antonelli, de 18 años, boloñés de nacimiento, lleva semanas siendo el principal obstáculo para que Ferrari aspire al campeonato. El italiano arrancó 2026 como la luz dominante de Mercedes, con George Russell luchando por seguirle el ritmo. Que sea un italiano el que le bloquee el camino a Leclerc tiene la textura de una broma que no le hace mucha gracia al monegasco, aunque él mismo la cuente. "Ojalá fuera con otra persona. Me cae muy bien Kimi como persona. Es solo que a veces se acerca demasiado y no es realmente necesario", completó Leclerc, que cerró el capítulo con la elegancia justa para no alimentar más el fuego.
La respuesta de Antonelli
Antonelli asumió su propia cuota de responsabilidad. "Después de la salida me sentí muy frustrado. No piloté bien, cometí muchos errores. Me salí de los límites de la pista, algo que tengo que evitar", admitió el líder del Mundial ante Sky Sports. El único italiano en la parrilla enemiga de Ferrari termina el sábado en Miami con seis puntos menos de los que esperaba. Y Leclerc, con tres puntos más y una frase de radio que ya nadie olvidará.



