La delegación mexicana sigue imponiendo condiciones en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, y esta vez la esgrima fue el escenario de una jornada histórica. El queretano Máximo Azuela se colgó la medalla de oro en Florete Individual masculino, mientras que la bajacaliforniana Natalia Botello hizo lo propio en Sable Femenil, en una tarde que dejó al himno nacional sonando dos veces en lo más alto del podio caribeño.
Final mexicana en florete: Azuela supera a Cervantes en un duelo de infarto
La Gran Final del Florete Individual se convirtió en una guerra civil, pues Azuela tuvo que medirse ante su compatriota, el experimentado seleccionado olímpico Diego Cervantes. Desde el saludo inicial, el combate fue sumamente equilibrado. Fiel a su estilo agresivo, Máximo tomó la delantera en los primeros compases, pero Cervantes sacó a relucir su colmillo, vino de atrás en el marcador y encendió las alarmas al hilar puntos clave.
Obligado a mantener la concentración absoluta y a tomar riesgos calculados, Azuela recuperó el control de la pista en el cierre del primer periodo para llevárselo con un parcial de 11-9, desatando los aplausos de los presentes. Para el segundo asalto, la paridad no dio tregua: ambos atletas aztecas saltaron decididos a liquidar el compromiso, lo que provocó un intercambio de estocadas de altísimo nivel táctico. Aunque ese periodo concluyó empatado a 4 tantos, la ventaja inicial construida por el queretano fue determinante.
Con una pizarra electrónica global de 15-13, Máximo Azuela alzó los brazos en señal de victoria para colgarse la presea dorada, mientras que Diego Cervantes se adjudicó una muy digna medalla de plata. Con este resultado histórico, México consolida su dominio absoluto en las armas centroamericanas.
Natalia Botello remonta de forma heroica en sable femenil
Por su parte, la tijuanense Natalia Botello aguantó los embates en la disciplina de Sable Femenil. La mexicana protagonizó una final de alarido contra la puertorriqueña Gabriela Hwang. Hwang sorprendió al ponerse al frente en los primeros compases, obligando a Botello a remar contracorriente. Sin embargo, la seleccionada nacional sacó a relucir su experiencia e inteligencia táctica para recortar distancias de forma milimétrica.
En un cierre no apto para cardiacos, Botello definió el combate con el último toque, firmando un emocionante 15-14 que desató la fiesta mexicana en tierras caribeñas. La remontada fue heroica y confirmó el gran momento de la esgrima mexicana, que suma dos oros y una plata en esta edición de los Juegos.
Impacto y proyección: México, potencia en la esgrima regional
Estos triunfos no solo llenan de orgullo a la afición, sino que también refuerzan la preparación de los atletas de cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Con actuaciones como las de Azuela y Botello, México demuestra que la esgrima es una de sus disciplinas más sólidas en el ámbito centroamericano y del Caribe.
La jornada en Santo Domingo 2026 quedará en la memoria como un día en el que México dominó la esgrima con autoridad, sumando dos medallas de oro y una de plata en una sola tarde. El equipo mexicano continúa cosechando éxitos y promete más alegrías en los próximos días de competencia.



