La Fórmula 1 ha anunciado planes para aumentar la potencia de los motores de combustión interna a partir de la temporada 2027, como parte de una revisión de las regulaciones técnicas para la próxima generación de unidades de potencia. La decisión, tomada tras consultas con los fabricantes de motores, busca mantener el equilibrio entre la eficiencia y el espectáculo.
Detalles del nuevo reglamento
Según fuentes cercanas a la FIA, el incremento de potencia se logrará mediante mejoras en la eficiencia térmica y la reducción de peso de los componentes. Se espera que los motores de combustión interna, que actualmente generan alrededor de 850 caballos de fuerza, aumenten su potencia en aproximadamente un 10%.
Impacto en los equipos
Los equipos de F1 han reaccionado de manera mixta. Algunos, como Mercedes y Ferrari, han expresado su apoyo, señalando que el cambio permitirá mantener la relevancia tecnológica. Otros, como Red Bull, han advertido sobre los costos adicionales de desarrollo.
La FIA también ha confirmado que los motores híbridos seguirán siendo parte fundamental de las unidades de potencia, con un enfoque en la sostenibilidad y el uso de combustibles sintéticos.
Calendario de implementación
Las nuevas regulaciones entrarán en vigor en 2026, pero el aumento de potencia específico se aplicará a partir de 2027, dando tiempo a los equipos para adaptarse. Se espera que las pruebas de los nuevos motores comiencen a finales de 2025.
Esta decisión marca un cambio en la tendencia de reducir la potencia de combustión en favor de la electrificación, aunque la FIA ha dejado claro que la F1 sigue comprometida con la neutralidad de carbono para 2030.



