Estadio Azteca acelera limpieza con contratación masiva para reinauguración
El mítico Estadio Azteca se encuentra en una carrera contra el tiempo para preparar su reinauguración, con una intensa operación de limpieza que ha requerido la contratación masiva de personal temporal. A solo horas del esperado evento, los trabajos de construcción y remodelación han sido pausados para dar paso a cuadrillas de limpieza que deben dejar impecables los 90 mil asientos, pasillos, puertas y cada rincón del coloso deportivo.
Contratación exprés bajo el sol
Afuera del estadio, una carpa recibe a decenas de aspirantes que forman largas filas con sus documentos personales en mano, esperando firmar contratos temporales. La lona informativa promete "buen ambiente de trabajo" y establece un límite de edad de 55 años para los candidatos.
"Nos dijeron que por día eran unos 2 mil pesos, ya vimos que no, pero ni modo, ya andamos aquí, es eso a que no se tenga nada", comentó uno de los jóvenes contratados, quien junto a su compañero revisaba sus documentos antes de firmar.
La realidad salarial es diferente: recibirán el sueldo mínimo de aproximadamente 315 pesos por jornada, que inicia al mediodía y culmina a las ocho de la noche durante cuatro días. El horario cambia radicalmente para el sábado, cuando trabajarán de medianoche a ocho de la mañana, justo antes de la reinauguración.
Pausa en la remodelación
Desde el jueves, los trabajadores de construcción y remodelación recibieron la orden de pausar sus actividades para dar cabida a la limpieza profunda. Muchos dedicaron sus últimos esfuerzos a los toques finales del exterior, mientras que el interior quedó pendiente para esta fase final de preparación.
La fachada principal, donde se encuentra la icónica estatua "Sol Rojo" de Alexander Calder, ha sido completamente vallada para organizar las largas filas que se esperan para el partido inaugural del sábado entre México y Portugal.
Evolución en la contratación desde México 86
La situación contrasta notablemente con la preparación del Estadio Azteca para el Mundial de 1986, cuando 23 días antes de la inauguración se constituyó un cuerpo de limpieza exclusivamente femenino. En aquel entonces, se formaron cuadrillas de mujeres que realizaron un trabajo impecable, también por el salario mínimo, bajo la concepción de que por su género solo podían ayudar en labores de limpieza.
Hoy, la realidad es diferente: en la remodelación actual hay mujeres que ejercen como jefas de cuadrilla, entrando y saliendo del estadio con casco y chaleco de protección, dando órdenes y supervisando trabajos. En la fase de limpieza, el personal es mixto, con hombres y mujeres tomando escobas y baldes para "maquillar" al estadio que vuelve a abrir sus puertas.
El ambiente es de prisa y organización, con cada detalle siendo revisado para que el Estadio Azteca muestre su mejor faz en su regreso a la actividad deportiva de primer nivel, marcando un nuevo capítulo en su historia como uno de los recintos futbolísticos más emblemáticos del mundo.



