Benfica acusa a UEFA de parcialidad y critica sanciones antes de enfrentar al Real Madrid
Benfica acusa parcialidad de UEFA antes de Real Madrid

Benfica denuncia parcialidad de la UEFA antes del crucial partido contra el Real Madrid

La delegación del SL Benfica aterrizó en Madrid envuelta en un clima de tensión y protestas, preparándose para el decisivo encuentro de vuelta de los playoffs de la UEFA Champions League contra el Real Madrid. El ambiente previo al partido en el Estadio Santiago Bernabéu está marcado por fuertes críticas institucionales y una orden interna estricta de no abordar públicamente el polémico "caso Prestianni".

La controversial suspensión de Gianluca Prestianni

El extremo argentino Gianluca Prestianni viajó con el equipo a la capital española, aunque su participación en el campo sigue en suspenso debido a una sanción provisional impuesta por la UEFA. Esta medida se produjo tras la denuncia por racismo presentada por Vinícius Jr. durante el partido de ida en Lisboa, un caso que aún no ha sido resuelto definitivamente.

El club portugués ha decidido apelar formalmente la suspensión, considerando que la ausencia del jugador representa un golpe significativo para su esquema táctico, especialmente cuando necesitan remontar un marcador desfavorable de un gol en contra. La posición del Benfica es clara: consideran que el tratamiento recibido no ha sido equitativo y afecta directamente sus posibilidades en esta eliminatoria crucial.

Las declaraciones del cuerpo técnico

Joao Tralhao, asistente técnico que dirigirá al equipo desde el banquillo debido a la suspensión de José Mourinho, mantuvo una postura cautelosa durante la conferencia de prensa, aunque dejó entrever el malestar institucional. "El club ha adoptado una posición firme. La UEFA ha tomado una decisión que hemos recurrido inmediatamente. Debemos preparar todos los escenarios posibles, incluidos aquellos donde Prestianni no pueda participar", declaró el estratega portugués.

Tralhao fue más allá en sus críticas, lanzando un dardo directo hacia el Real Madrid y las decisiones arbitrales del primer encuentro: "Existen jugadores que mañana estarán en el campo que no deberían estarlo. Del árbitro esperamos respeto y un criterio uniforme para ambos equipos", afirmó, insinuando claramente una supuesta disparidad de criterios que habría beneficiado al conjunto merengue en el partido de ida.

La postura de los jugadores y el vacío de Mourinho

Frederik Aursnes, jugador del Benfica, se mostró conciso pero firme al abordar el tema del racismo: "No debería existir margen alguno para el racismo en el fútbol moderno", aunque evitó profundizar en los detalles específicos de la acusación contra su compañero Prestianni.

La ausencia de José Mourinho representa otro punto de conflicto para el equipo portugués. El técnico, sancionado tras ser expulsado en el partido de ida, ni siquiera compareció ante los medios de comunicación, delegando toda la responsabilidad en su asistente Tralhao. "Perdemos a nuestro líder natural, quien debería estar en el área técnica y no puede estarlo por una situación que, en nuestra opinión, no ha sido justa", sentenció el asistente durante la rueda de prensa.

Tralhao se negó a revelar detalles sobre dónde seguirá el encuentro Mourinho o las razones específicas de su ausencia mediática: "Eso debe preguntárselo directamente a él", respondió evasivamente, aumentando el hermetismo que rodea a la delegación portuguesa.

El contexto de la eliminatoria

La situación crea un escenario complejo para el Benfica, que debe enfrentar al poderoso Real Madrid en su propio estadio con importantes bajas tanto en el campo como en el banquillo. Las quejas por supuesta parcialidad se suman a la presión deportiva de necesitar una victoria para avanzar en la prestigiosa Liga de Campeones.

El equipo portugués llega al Bernabéu con:

  • Una suspensión polémica de su extremo argentino
  • La ausencia forzada de su director técnico estrella
  • Denuncias de criterios arbitrales desiguales
  • La necesidad de remontar un resultado desfavorable

Este clima de controversia promete añadir un elemento extra de tensión a lo que ya era un encuentro de alto voltaje en la máxima competición europea de clubes.