Tres campañas mediáticas fallidas para salvar al Tri, el estadio y el CAR
Campañas fallidas para salvar al Tri, estadio y CAR

Tres campañas mediáticas para enmascarar la incompetencia en el fútbol mexicano

En un intento por suavizar la probable incompetencia que acecha al fútbol nacional, se han desplegado tres descaradas campañas de comunicación. Estas estrategias buscan amarrar las navajas al gallo antes incluso de llegar al palenque, anticipándose a posibles fracasos en el terreno de juego y en la infraestructura deportiva.

La primera campaña: el meta del Tri y su imagen en entredicho

La campaña inicial se echó a andar con todo orden y fuerza, centrada en el portero de la selección mexicana, Guillermo Ochoa. Medios de comunicación deportivos han anclado su cobertura en un video donde Paco Memo aparece en un entrenamiento, sin mostrar la velocidad que solía impresionar. Este contenido se replica incansablemente desde cuentas personales y oficiales de los medios, varias veces al día, en un esfuerzo por mantener una imagen positiva a pesar de las críticas.

La segunda campaña: defensa costosa del Estadio Banorte

Para la segunda campaña, se utilizaron menos medios tradicionales y más bots en redes sociales. Esta estrategia responde a la necesidad de defender la remodelación del Estadio Banorte, una iniciativa que ha generado controversia por su alto costo. La campaña requiere una inversión significativa, justificada por el intento de presentar las mejoras como exitosas y necesarias para el fútbol nacional.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

La tercera campaña: las suites "impresionantes" del CAR

Recién iniciada, la tercera campaña busca que el público conozca las nuevas e impresionantes suites del Centro de Alto Rendimiento (CAR), donde dormirán los convocados por el entrenador. Reporteros en campo narran con entusiasmo la tecnología de punta de estas instalaciones, mientras las cámaras muestran pisos de loseta, modestas camas matrimoniales y floreros con follaje de plástico. Se destaca que en estas suites se han gastado más de 400 millones de pesos, presentándolas como un logro significativo.

El fracaso de las tres campañas

A pesar de los esfuerzos, las tres campañas han resultado fallidas. En el ámbito deportivo, el gallo para alinear como titular contra Sudáfrica no es el número 13 (Ochoa), sino el 12 (Raúl Rangel), quien demostró solvencia en el partido contra Portugal. El palenque, representado por el Estadio Banorte, también falló: no hubo los grandes cambios prometidos en campañas previas, con aficionados reportando pocas mejoras de fondo, como la misma explanada y torniquetes. Además, el estadio se enlutó tras la muerte de un aficionado de 26 años en una caída antes del partido, y boletos de alto costo no garantizaron una buena experiencia. El gallinero, en este contexto, parece irrelevante para todos.

Una campaña pendiente: reconocer a Raúl Rangel

Hay una campaña que debería activarse pronto: llamar al mejor portero del país por su nombre y apellido, Raúl Rangel. Dejar el apodo de El Tala para Alfredo Talavera y su legado. Las cosas deben llamarse por su nombre, y los logros también: cuidar la portería del Tri y la del chiverío simultáneamente es misión de gente grande, y lo mínimo sería reconocer a Rangel adecuadamente.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar