La FIFA enfrenta una semana crítica por la seguridad del Mundial 2026 tras conflictos en México e Irán
La organización de la Copa del Mundo 2026 se encuentra en una encrucijada crítica, con la FIFA bajo una presión sin precedentes debido a eventos recientes en México e Irán. A poco más de 100 días del inicio del torneo, dos de los países coanfitriones, México y Estados Unidos, están inmersos en situaciones que reflejan profundos problemas sociales y geopolíticos, amenazando la estabilidad del evento deportivo más grande del planeta.
Irán y Estados Unidos: Una guerra que sacude al fútbol mundial
Los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel sobre Teherán, la capital iraní, ocurridos el 28 de febrero de 2026, han dejado un saldo de 201 muertos, incluyendo al líder supremo Ayatola Ali Jamenei. Este incidente ha exacerbado las tensiones entre Irán y Estados Unidos, países que rompieron relaciones desde finales de los años 70, y ha desatado una seria amenaza de guerra. Irán ha advertido que no quedará impune la muerte de su máximo patriarca, mientras que la Secretaría de Relaciones Exteriores de México ha llamado a preservar la paz en Medio Oriente, exhortando al diálogo y la vía diplomática.
El embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, declaró que México, como coanfitrión, debería condenar los ataques de Estados Unidos. Además, señaló que las barreras de entrada para aficionados iraníes y haitianos a territorio estadounidense son inaceptables, afirmando: "Ser anfitrión de un evento global implica responsabilidades. Si un país no quiere asumirlas, no debería postularse como sede. Las normas de la FIFA no aceptan discriminación de ningún tipo".
La participación de Irán, una de las selecciones clasificadas, está en vilo. El presidente de la Federación de Irán, Mehdi Taj, aseveró que no pueden garantizar su asistencia tras los ataques, comentando: "Lo cierto es que no podemos, tras este ataque, esperar que la Copa del Mundo se realice con esperanza". Irán tiene programados partidos en Inglewood, California, y Seattle, enfrentando a Bélgica, Nueva Zelanda y Egipto.
México: Problemas de seguridad tras la captura de El Mencho
La caótica semana para la FIFA comenzó el 22 de febrero, cuando un operativo militar en México, con ayuda de Estados Unidos, resultó en la captura del narcotraficante más buscado, Nemesio Oseguera, alias El Mencho. Este evento atrajo la atención mundial hacia la seguridad en México, generando dudas sobre la viabilidad de albergar partidos del Mundial. Una serie de narcobloqueos en carreteras con vehículos incendiados, particularmente en Jalisco, preocuparon a países como España, que jugará en el Estadio Akron.
La FIFA sostuvo intensas reuniones con el Gobierno Federal mexicano, culminando en un respaldo público del presidente de la organización, Gianni Infantino, a la presidenta Claudia Sheinbaum. Como muestra de confianza, la Copa del Mundo fue desembarcada en el aeropuerto Felipe Ángeles en el Estado de México. Sheinbaum agradeció este apoyo, reiterando el compromiso de México como sede. Además, se organizará un juego de Leyendas en Guadalajara este 3 de marzo, en un intento por normalizar la situación en una zona afectada por la violencia del Cartel Jalisco Nueva Generación.
La FIFA intenta contener la crisis
Ante la creciente incertidumbre, la FIFA ha salido a desviar el tema, aunque con declaraciones que no aclaran completamente si el Mundial seguirá adelante en todas sus aristas. El Secretario General del organismo, Mattías Gafstrom, mencionó que están monitoreando de cerca los acontecimientos entre los países en conflicto para evaluar la organización del torneo. "Tuvimos una reunión hoy y es prematuro hacer comentarios en detalle, pero seguiremos de cerca los acontecimientos en torno a todos los temas en todo el mundo", afirmó.
Por ahora, el Mundial 2026 se mantiene en pie, pero cada movimiento en el ajedrez geopolítico global pone a la FIFA contra la pared, cuestionando la capacidad de realizar un evento que hipnotiza a todo el planeta en medio de tanta turbulencia.
